Luego de pasar la prueba piloto que duró un año, Cliba, una de las empresas encargadas de la recolección de residuos en la ciudad de Buenos Aires pondrá en las calles diez camiones recolectores que usarán biodiesel que reducirán seis veces la emisión de humo tóxico y a cero la huella de óxido de sulfuro con relación a los transportes tradicionales.

Los camiones recolectores de residuos necesitan millones de litros de gasoil al día, produciendo una enorme contaminación sobre la ciudad, promoviendo los gases que producen el efecto invernadero que ayudan a acelerar el cambio climático.

“El camino de la sustentabilidad es un desafío que busca establecer estándares de gestión acordes a los compromisos contractuales y a los intereses y necesidades de la sociedad”, declaró a la prensa Guillermo Virano, gerente de Cliba Buenos Aires.

La empresa hace un año que tiene en las calles un camión “tester” impulsado 100% por biodiesel, las pruebas a las que fue sometido resultaron todas exitosas, el camión emitió hasta seis veces menos humo que un camión estándar impulsado por gas oil. Acaso lo que más entusiasma sea el hecho de que la emisión de óxido de sulfuro se halla reducido a cero. Este agente químico es uno de los más contaminantes en contacto con el aire.

Los diez camiones ecológicos operarán en los barrios de Palermo, Colegiales, Belgrano, Núñez y parte de Villa Crespo y Chacarita.