Por Leandro Vesco / Fuente Télam

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuria (Inta) publicó una guía para crear una huerta orgánica en espacios urbanos, desde la siembra hasta la cosecha, al tiempo que impulsa la autoproducción de alimentos. “Mi casa, mi huerta”, publicado por Ediciones INTA, es una guía didáctica que promueve la autoproducción de alimentos y el desarrollo de huertas familiares en centros urbanos.

El libro, escrito por los ingenieros agrónomos Janine Schonwald y Francisco Pescio, presenta diversas tecnologías productivas, implementadas por huerteros urbanos, escuelas y diferentes instituciones. 

Asimismo, ofrece técnicas innovadoras de cultivo de hortalizas y aromáticas, que permiten reciclar múltiples recipientes y aprovechar patios, balcones y terrazas. La guía fue concebida con un estilo didáctico, que permitió incorporar explicaciones paso a paso, con imágenes en alta calidad y experiencias concretas apoyadas por técnicos y promotores del programa Prohuerta.

El programa Pro Huerta, de gran importancia y penetración en todo nuestro interior, plantea políticas públicas que promueve las prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la promoción de ferias y mercados alternativos con una mirada inclusiva de las familias productoras.

Este abordaje territorial e integral llega a las familias productoras a través de la promoción de la producción agroecológica, tanto para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la comercialización en ferias y mercados alternativos y el rescate de especies, saberes y costumbres populares, con una mirada inclusiva que valora y potencia la diversidad. Acaso se trate de uno de los mejores recursos con que cuenta la familia rural.

Cada vez más afianzada en la Argentina, al igual que en el resto del mundo, la agroecología es una herramienta estratégica para fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria y el desarrollo sustentable de las sociedades. En el país, el INTA se constituyó como referente de esta temática tras 25 años del programa Prohuerta, que lleva adelante junto a los ministerios nacionales de Agricultura y Desarrollo Social.

De acuerdo con este programa, existen más de 700 mil huertas hogareñas en todo el país y el programa ya superó los tres millones de beneficiarios, que apostaron a una dieta más económica y saludable.

La agroecología urbana favorece el uso eficiente del agua, la energía, el suelo y ayuda a ahorrar recursos, evitando que el traslado de los alimentos cause perjuicios a las verduras y perjudique su conservación. Según un estudio elaborado por la Facultad de Ingeniería de la UBA en 2011, casi 38% de la basura generada en el Área Metropolitana de Buenos Aires corresponde a desechos alimenticios y hasta 42% de los materiales descartados podrían transformarse en abono para los cultivos.

“Mi casa, mi huerta. Técnicas de agricultura urbana”, publicado por Ediciones INTA como parte de su colección de divulgación, está disponible en la librería del instituto. Una vez más el INTA se instala como un organismo precursor de políticas que proponen la independencia alimenticia, el cuidado del medio ambiente y la realización de proyectos que incluyen ideas renovadoras y autosustentables. El libro debería ser de lectura obligatoria en escuelas.

http://inta.gob.ar