Por Leandro Vesco / Fuente: INTA – Javier Diáz

Están a nuestro alcance y son económicas y aumentando su consumo podemos ayudar a nuestro organismo a tener una dieta más equilibrada y a los productores que la cosechan a poder vivir de ella. En nuestro país Santa Fe es la principal productora de lentejas, con casi un 90% de la producción nacional, luego le siguen Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos. En el país hay destinadas mas de 500.000 hectáreas para el cultivo de legumbres, entre ellas, la lenteja. 

A partir de la creciente demanda para la exportación, el cultivo de legumbres se perfila como una alternativa productiva rentable y en alza. No obstante, además de los beneficios económicos, la siembra de arvejas, lentejas y garbanzos constituye una opción sustentable para incluir en el esquema de rotación que mejora el rendimiento de los cultivares de verano. El mercado interno no ha tenido un crecimiento muy marcado debido a una cuestión cultural, explican desde el INTA. Este espacio registra un consumo anual de 15 a 20 mil toneladas de legumbres entre productos frescos y enlatados, es decir, el 10% de la producción que se exporta. Sin embargo en estos últimos años la demanda interna ha aumentado porque ha existido una eleveda cantidad de población que se ha inclinado a la alimentación sana, y reconoce todos los valores nutritivos de las legumbres, especialmente de las lentejas.

El cultivo de las lentejas se lleva practicando desde hace más de 9.000 años. Son originarias de la zona de Irak y posteriormente se extendieron por todo el Mediterráneo. Existen muchas variedades de lentejas, entre ellas podríamos destacar la rubia castellana, el lentejón, la rubia de la armiña, la lenteja pardina, lenteja beluga o la lenteja verdina. Las lentejas son una de las legumbres más consumidas en todo el mundo. Debido a las propiedades de las lentejas es muy beneficioso que formen parte de una dieta saludable habitual durante cualquier etapa de la vida.

Entre tantas propiedades, las más sustantivas puede resumirse en estas:  contienen fibra, importante para favorecer el tránsito inwwwinal y evitar estreñimiento, pero además ayuda a disminuir los niveles de glucosa en sangre.

Poseen Vitaminas del grupo B, como la B2, B3, B6, B9 (ácido fólico), las cuales participan en la formación de glóbulos rojos, células y hormonas, ayudan a prevenir la anemia, problemas en el desarrollo del feto, intervienen en el funcionamiento del sistema nervioso y del inmunológico, estabilizan el nivel de azúcar en sangre durante el embarazo, evitan la formación de piedras en los riñones, combaten el cansancio mental y físico, son excelentes para cuidar la vista.

Los hidratos de carbono de las lentejas son los que nos aportan energía para que nuestro organismo pueda seguir llevando a cabo todas sus funciones vitales y además nos permiten desarrollar nuestra actividad física y cognitiva cotidiana.

El hierro de las lentejas participa en el transporte de hierro a todas las células del organismo, pero también fortalece el sistema inmunitario, también participa en la regulación de la temperatura corporal y de la glándula tiroides, previene la anemia y el cansancio, además de mantener la piel, cabello y uñas en buen estado.

RECETA DE LA HAMBURGUESA DE LENTEJAS:

Hay que cocinar 250 gramos de lentejas y dejarlas que se pasen un poco. Al agua la podemos condimentar con ajo, laurel o lo que nos más nos guste. Una vez que estén cocidas las procesamos y las dejamos en un bowl.

Por otro lado, picamos muy finito una cebolla, 4 o 5 dientes de ajo y luego los solteamos en aceite de oliva, luego esto se lo añadimos a las lentejas procesadas, condimentamos a gusto y llevamos a frío como mínimo una hora.

Luego de transcurrido este tiempo, formamos bolitas que aplastaremos para darle forma de hamburguesa y las podemos freir o cocinar al horno. Si al darle forma se desarman un poco le podemos agregar un poquito de harina o pan rallado para secarlas.

Y ya están! Hacelas!