Mendoza tiene una compleja relación con el agua. Históricamente la provincia usó y mal usó su recurso hídrico, sin importar las consecuencias que sus acciones tuvieran aguas abajo. Así fue como le cortó el río Atuel a La Pampa y así es como pretende hacer la represa Portezuelo del Viento sobre el Río Grande, modificando el medio ambiente, en forma inconsulta. La comunidad mapuche Malalweche emitió un comunicado expresando su rechazo.

El gobernador Cornejo esperaba que el presidente Macri, que visitó la provincia hace unos días atrás, fuera hasta la zona donde se emplazaría la represa, pero desde Casa Rosada argumentaron que la zona es muy ventosa para aventurar un viaje en helicóptero con el presidente dentro. La realidad es que Macri no quiere meterse en camisa de once varas, Portezuelo del Viento afectará aún más el problema hídrico pampeano, afectando el cauce del Río Colorado.

La obra retendrá agua del Río Grande, afluente del Colorado, por este motivo la modificación al medio ambiente será total. Apoyado en esto, la comunidad mapuche de Malargüe Organización Identidad Territorial Malalweche difundió un comunicado para reafirmar su postura de rechazar la obra por considerar que no se ha brindado información necesaria a la sociedad, ni se ha consultado a los habitantes que viven en la zona que estaría afectada en la obra. La comunidad exige desde el año pasado que se la tenga en cuenta en todas las decisiones que se tomen sobre la tierra, además de pedir que se les restituyan sus territorios ancestrales.

El comunicado se expresa de esta manera:

“Se ha iniciado un proceso de manifestación de impacto ambiental que mantiene los criterios científicos y los viejos métodos de búsqueda de “licencia social”, basados en una presión sobre la población local.

Que todo esto se realiza sin haber permitido el acceso público al proyecto propuesto, que solo existe una máscara a través de la cual nos enteramos de opiniones, de falso enfrentamiento entre provincias por el uso del agua, que a través de la Ley de agua de la provincia de Mendoza, el uso de recurso hídrico se discute únicamente entre grandes propietarios de la Tierra y paradójicamente afecta únicamente los intereses de los pequeños productores, campesinos y comunidades Mapuche; como ejemplo la discusión del uso del agua del Río Atuel que secó aguada y cerró tomas tradicionales en las comunidades en Coihueco Norte, y afectó la disponibilidad de agua para riego de los campesinos de Punta de agua. Que Portezuelo sin duda es un nuevo gran negociado o “Bomba Financiera”.

“Mientras nos hacen creer que son operativos y eficientes en los Tiempos para iniciar la Obra, demoran los tiempos para realizar un proceso de Consulta Libre Previo e Informado como lo determinan las leyes vigentes que reconocen el Derecho Indígena y el Derecho Ambiental”.

La Nación licitó la obra, que se vende como una oportunidad laboral para Mendoza y una solución para el problema energético que afecta al país. Las represas en el mundo están dejando de hacerse porque resultan fuentes de energía finitas, no renovables y porque tienen un impacto ambiental negativo en la naturaleza. En Argentina, se gestiona energéticamente en contra de lo que se elige en el mundo. Nuestra solución siempre es un parche.