La idea es captar nuevos consumidores. El consumo de vino experimentó fuertes cambios a lo largo de los años, tanto a nivel mundial como en la Argentina, con una pronunciada caída en el volumen y un consiguiente cambio en los envases, desde las antiguas ánforas hasta las cada vez más novedosas presentaciones. 

Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), mientras en 1974 se consumían 77,2 litros per cápita, en 2014 esa cifra descendió a 23,68 litros, eso significa que el consumo se desplomó 69% en cuatro décadas; y durante 2015, se sostuvo en 23,78 litros por persona.

No sólo la Argentina tiene una baja en el consumo de vino, también países tradicionales como Francia, Italia y España llevan varios años de merma en el consumo de vino. Nuevas bebidas le han ganado terreno al vino.

Así, según Euromonitor, en el período 2003-2013 el consumo de vino en Francia se contrajo de 45 litros a 38 litros per cápita; en Italia, de 50 a 36 litros per cápita; y en España, de 31 litros a 19 litros per cápita.

La fuerte caída del consumo en volumen -en la Argentina bajó de los más de 90 litros per cápita anuales de comienzos de los 70 a los actuales poco más de 23 litros- se plasmó en cambios en los envases.

Así, se pasó de las populares damajuanas -que durante décadas reinaron en las mesas argentinas- a las botellas cada vez más pequeñas, e incluso el nuevo envase individual de cartón denominado portion pack. Con este novedoso envase se busca reconquistar consumidores.

El flamante portion pack es un envase de cartón de cuarto litro lanzado esta semana por la empresa El Carmen, productora de jugos Citric, para su vino Yacú. Se trata del “tamaño ideal para disfrutar una copa de buen vino en los tantos momentos cotidianos que no justifican descorchar una botella”, explicó el crítico de vinos Fabricio Portelli, asesor del proyecto.

Porque, según sus impulsores, “en la actualidad hay una gran cantidad de vino que se deja de consumir en el ámbito hogareño por no contar con un formato adecuado que permita disfrutarlo en la medida justa”. El portion pack busca evitar abrir una botella, de la que sólo se beberá una copa, para asegurar al consumidor una pequeña medida de vino, necesaria para disfrutar y luego continuar con las intensas actividad de la vida moderna.