Por Leandro Vesco / Fuente: Dr.Vid

El agua, la humedad y el calor son factores que favorecen la proliferación de bacterias y hongos, capaces de afectar la flora habitual de la piel que recubre el conducto auditivo externo. Para evitar posibles inflamaciones o infecciones, es recomendable tener en cuenta algunos consejos para mantener en óptimo estado la salud auditiva. A veces, los chapuzones pueden traer sorpresas desagradables. Por ejemplo, la denominada otitis externa, también llamada oído de nadador.

“Se trata de una infección del canal auditivo externo causada por la entrada de hongos o bacterias, y que se produce al exponer los oídos a humedad excesiva y continua (al bucear o nadar con la cabeza bajo el agua)”, describen los expertos quienes sugieren que ”una posible solución es el uso de tapones de baño, que sellan el conducto y el pabellón del oído y los protegen de posibles infecciones”.

Según las primeras encuestas que dieron a difundir las autoridades sanitarias de Mar del Plata, de las 150 consultas diarias, la otitis figura entre las primeras dolencias que padecen tanto niños como adultos. Otro aspecto a considerar es la limpieza y el secado de los oídos: se debe realizar con un algodón absorbente, y no con los hisopos, para evitar daños en la piel interna del oído, advierten los especialistas.

Asimismo, recomendaron que al viajar en auto hacia el destino de vacaciones es importante tener cuidado con las corrientes de aire. ”Tener la ventanilla baja mientras se conduce incrementa el riesgo de contraer infecciones como la otitis, debido al exceso de aire en el canal auditivo”, comentan. En tanto, a los viajeros que eligen el avión les aconsejan bostezar, espirar aire por la nariz o mascar chicle para disminuir las molestias en los oídos que pueden aparecer durante el despegue y aterrizaje.

Tanto en el hogar como dentro del auto resulta importante no bajar demasiado la temperatura del aire acondicionado pues esta situación podría causar la aparición de otitis media, una infección que es más común durante los meses de invierno.

Para concluir, los profesionales llaman a mantener una adecuada higiene de los audífonos. ”El principal enemigo de las ayudas auditivas en los meses de verano es el exceso de sudoración. La mayor transpiración de la piel en esta época puede perjudicar al audífono, por eso es muy recomendable limpiarlo regularmente con productos adecuados como sprays, toallitas y deshumificadores”, subrayan.