Activistas de Greenpeace escalaron esta mañana la estatua de 23 metros de la Plaza del Congreso, construida en alegoría a la República, y le colocaron una máscara de oxígeno para cuestionar la calidad del aire en la ciudad de Buenos Aires y reclamar al gobierno porteño más estaciones para medir la polución.

La contaminación del aire en la ciudad supera los valores establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según esta organización ambientalista.

Sólo hay tres medidores de contaminación y no miden todos los contaminantes dañinos para la salud, como el dióxido de nitrógeno y las partículas finas que salen de los caños de escape de los colectivos a gasoil, que generan los más altos niveles de polución“, dijo a Télam el coordinador de la campaña de aire de Greenpeace, Ingo Boltz.

Otras ciudades latinoamericanas, como Santiago, San Pablo o Bogotá cuentan con más de 10 estaciones de medición.

La polución del gasoil causa enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares (ACV), cáncer de pulmón e infecciones respiratorias.

Invitamos a los ciudadanos a que se pregunten si es buena la calidad del aire que respiran“, indicó Boltz. El activista informó que Greenpeace junto al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y ciudadanos porteños comenzó a realizar un relevamiento para diseñar un mapa sobre la contaminación del aire en la Ciudad.

Enviamos los primeros 100 medidores a ciudadanos porteños para que ellos los puedan colgar en sus hogares y midan la calidad del aire en su barrio durante tres semanas y en dos meses publicaremos los primeros datos. Ya hay
más de 600 personas en lista de espera y daremos más“, detalló.

Los interesados en participar de la campaña de concientización y medición del aire de su barrio pueden ingresar a la página greenpeace.org.ar/aire, y luego de firmar la petición “Exigí que no envenenen la salud de niños y niñas“, pueden solicitar los dispositivos.