Por María Noel Herszkowicz

Faltan algunos minutos para las 21 y se huele la ansiedad del público: todos aplauden, algunos gritan: “Pelaaadoo…pelaaaadooo”. Algunos bailan, otros beben cerveza mientras sus miradas se dirigen al escenario, esperando por él. Un telón cerrado y luces verdes detrás son por ahora el anuncio de que Cordera “el pelado” está por salir. Una sala llena espera por él.

A las 21.30 el telón se abre y la fiesta comienza. Gustavo aparece iluminado con luces amarillas: luce alegre. Viste pantalón negro y remera fucsia. Recorre todo el escenario y sorprende con bailes de comparsa y otros más sensuales. “Me la juego a morir” es la canción que abre la noche, la misma con que comenzó en 2009 su disco solista: “Cordera Suelto”, donde plasma la idea conceptual del disco: el amor. El público poguea, baila, canta. Y se emociona. Algunos de ellos visten pantalón pijama, en honor a la época de Bersuit Vergarabat, cuyos cantantes también visten de pijamas.

Intercala canciones de La Argentinidad al Palo (2004), Testosterona (2005), Cordera Suelto (2009), La Caravana Mágica Vol I y II (2010-2012). Es, entonces, un verdadero reencuentro con las canciones que su público quería escuchar otra vez y con las más nuevas. “Hoy lo cierto es que están las canciones y eso es lo que me está reclamando mi artista interior: ´eh, loco, cantá tus canciones de una vez´”, dice Cordera que le dice Cordera. Y sin dudas eso es lo que quiere su público.

Cerca de las 22 el público enloquece con “La Soledad”, del bersuitero álbum La Argentinidad al Palo. Todos estallan en un grito de caras coloradas y transpiradas, y acompañan a Gustavo con la letra. “Entre diciembre y enero de 2013 me prohibí hacer canciones nuevas. Canté lo que hice hace 30 años. Decidí volver a una canción y cambiarla, la comparto con ustedes”. Así, presenta una nueva versión de “Equivocarme y hacerlo” donde modifica el estribillo y algunos acordes con un estilo de cumbia. Hace al público partícipe de nuevas creaciones y eso es un condimento fuerte en el show.

Una fanática subida a los hombros de un muchacho muestra un cartel pequeño, improvisado, que dice “Ansiedad de Buscar”, tema del álbum Cordera Suelto. Gustavo le da el gusto y dice: “Antes yo siempre decía: yo hice esta canción. Y hoy me avergüenzo, porque en realidad las canciones no se eligen, somos canales para que las canciones ocurran. Las canciones son de la gente, las canciones sólo pasan por mí, pero son de la gente”.

Con casi una hora de canciones, el público parece una ola que crece en el mar, saltan, cantan y bailan con “El baile de la gambeta”. “Dedico esta canción a todas aquellas personas que están pasando un momento de tristeza, porque siempre hay que ahuyentar la muerte”, dice Gustavo. En la pantalla gigante aparecen fotos de Ricardo Bochini y de Lionel Messi. Llueven al escenario camisetas de fútbol y una bufanda granate, la del Lanús que Gustavo alza con orgullo.

El momento más fuerte de la noche llegó después: Gustavo lo anuncia como un momento especial y entonces sube a cantar Abel Pintos para “Un pacto”, una de las canciones mas populares de Bersuit Vergarabat. Le sigue “Mi Caramelo”, aquella canción que más cantó en su historia y cobró vida 20 años después en el álbum De la Cabeza, ahora con tres guitarras y un ritmo más suave y melódico.

El show va llegando a su fin, luego de veintitrés canciones y un público que se lleva el recuerdo de una noche emotiva, donde se fusionaron canciones de ayer, hoy y siempre, donde se alternó en momentos de adrenalina y euforia, nostalgia, emoción, canciones con un trasfondo de lucha social con canciones como “Iridiscencia” de La Caravana Mágica, “Madre hay una Sola”, entre otras. Nada le faltó a la noche del domingo; hubo risas y llantos, recuerdos de los años idos de Bersuit Vergarabat. Cordera canta, pero también habla de cambios, tanto en su discurso como en sus letras: “Soy como el río que vuelve al mar, cantando y cambiando”. Todo en él cambia, se renueva, y brilla en el escenario donde hace lo que mejor sabe hacer.

“Gustavo Cordera y la Caravana Mágica”

Gustavo Cordera: voz líder
Stella Maris Céspedes: coros
Chacho Piriz: guitarra y Coros
Licina Picón: teclados y Coros
Leandro Perdomo: guitarras y Coros
Juan Ignacio Serrano: guitarras y Coros
José María “Pepe” Oreggioni: bajo y Coros
Matías Ruiz: Batería.