La iniciativa -que se presentó ante el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) y fue aprobada con algunas modificaciones- apunta a compatibilizar la gestión de residuos con la resolución 446/2020 del Ministerio nacional de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que establece un código armonizado de colores para la identificación, clasificación y segregación de los residuos domiciliarios.

El anuncio local se hizo en el marco del Día Mundial del Reciclaje (17 de mayo) y de acuerdo a las manifestaciones del secretario de Ambiente provincial, Juan Carlos Scotto, “la cuestión del reciclado debe ser una política de Estado tendiente a generar conciencia ambiental”.

El funcionario resaltó también que se está trabajando con el sector industrial, los municipios y comunas de Córdoba con entrega de manuales instructivos que ayuden a concientizar sobre la necesidad de respetar los colores en los espacios públicos. Agregó que también se acordó con la cartera de Educación la utilización de manuales, folletos y juegos didácticos para que los alumnos asimilen las ideas.

Entre los principales puntos, el proyecto establece que cada color debe distinguir un tipo de residuo y la sociedad deber asimilar cuál matiz se corresponde con cada desecho, mediante la utilización de guías visuales como señalética clara, tipos de contenedores, bolsas y recipientes del mismo color, y otros aspectos.

La propuesta identifica a los residuos reciclables secos con el color verde: materiales pasibles de valorizar como papel y cartón; vidrio (botellas y frascos); plásticos (bolsas, tapas, botellas, envases); metales (latas, conservas, tapas); multilaminado; textiles (ropa, trapos); madera (palos, tablas, cajas).

Basura (color negro): residuos sin alternativa de valorización y que deben llevarse a su disposición final, como papeles y cartones sucios, cerámicas, vidrios rotos, material de barrido y otros inclasificables.

Residuos orgánicos compostables (color marrón): restos de alimentos (cáscaras de frutas y verduras, cáscara de huevo, yerba, café); residuos vegetales no voluminosos (hojas secas, ramas y otros); tapones de corcho.

Plásticos (color amarillo): simples o compuestos, como pet, pead, pvc, pebc, pp, ps, poliestireno expandido y otros. Ejemplos: botellas de agua, refrescos y lácteos; envases de alimentos; envases de productos de perfumería, cosmética y limpieza; corchos sintéticos.

Papel y cartón (color azul): materiales de celulosa, como papeles de oficinas, diarios, revistas, folletos, bolsas, cajas, paquetes, hueveras, tubos de papel higiénico, servilletas, libretas y cuadernos sin espiral ni clips.

Vidrios (color blanco): botellas, frascos de conservas, envases de cosméticos y perfumería.

Metales (color gris): férricos y no férricos, como latas y envases de conservas o bebidas, chatarra.