El proyecto se encuentra en el marco del Programa de Articulación y Fortalecimiento de Capacidades del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación (MINCyT) y busca proteger al personal sanitario de todo el país en la emergencia por Covid-19. Se comenzarán a distribuir a partir de las próximas semanas en hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires.

“Si bien la aplicación de este nuevo material sería en primera medida para proteger a todo el equipo sanitario, en una etapa siguiente, podría pasar para la protección de otros organismos públicos como escuelas e incluso podría pensarse a gran escala en lo que es el sector industrial. En los hogares sería un último paso”, indicó la doctora Guadalupe Canosa, investigadora en la Universidad Regional UTN-CONICET, quien realizó el estudio en conjunto con la doctora Paula Alfieri, investigadora en la Facultad Tecnológica de la Universidad de La Plata (UNLP).

Además, explicó que “este material genera una barrera fisicoquímica sobre los elementos que usan a diario los profesionales, como barbijos, camisolines o máscaras y al rociarse como spray, actúa generando una barrera de hidrofobicidad, es decir, repeliendo las micro gotitas de saliva en las que viaja el virus y, de una segunda manera, con el agregado de nanopartículas, actúa inactivando la cápside que recubre al coronavirus”.

Como somos parte de la universidad pública, tenemos pensado producirlo en pequeña escala en algún laboratorio de la Facultad Tecnológica de La Plata, pero estamos pensando en dar un salto en la producción y, en ese caso, debería ser en una empresa con base tecnológica o con pymes de la zona que tengan los equipos para producir esto rápidamente”, afirmó Canosa.

Ahora, lo que queda “es hacer pruebas específicas sobre las telas con las que se fabrican todos los elementos de protección del personal de salud”, concluyó.

Fuente: CTyS-UNLaM