El hallazgo estuvo en manos del profesor Luis Patricio Soler, cuando realizaba una caminata por una zona en donde se encuentra una cuenca paleontológica del período cuaternario. La exhumación estuvo a cargo de la tesista doctoral Cecilia Méndez, becaria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

La pieza encontrada pertenecería al astrágalo, un componente de una de las patas de un perezoso gigante, que fue trasladada a la capital correntina para su limpieza, restauración y acondicionamiento.

perezoso restos

Ese trabajo lo realizará el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (Cecoal) de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y el Conicet, donde se estudiará en profundidad el origen del hueso exhumado el viernes último.

“Se trata de una pieza que podría datar de entre 30.000 y 50.000 años”, dijo a Télam el paleontólogo Alfredo Zurita, coordinador del equipo de investigación del Cecoal, y detalló que “si bien con carbono 14 no hemos podido determinar la antigüedad de los huesos, sí pudimos datar el tiempo del sedimento”.

El resto hallado correspondería a un animal que en vida pudo haber alcanzado entre 700 y 800 kilos cuya especie vivió hasta hace 10.000 años en esa región.

El análisis geoquímico nos lleva a determinar que los restos que venimos encontrando de un tiempo a esta parte en realidad son de un mismo animal, que luego de morir fue tapado por un curso de agua que desarmó su esqueleto y distribuyó sus partes por diverso puntos de la cuenca”, dijo el especialista.