En Bali, Indonesia, desarrollaron un nuevo material ecológico que tiene una funcionalidad y resistencia similar al plástico, con la ventaja del respeto por el medio ambiente, ya que mientras una bolsa plástica tarda entre 100 y 300 años en degradarse, estas bolsas ecológicas solo tardan 90 días.

Se trata de Avani Eco Bags, bolsas creadas a base de raíz de yuca y resinas naturales, una combinación que permite que sean 100% biodegradables.

Las bolsas de plástico tradicionales, que en la Ciudad de Buenos Aires ya están prohibidas desde el 1 de enero (y que en Chubut, Río Negro, Neuquén, Pinamar, Bariloche, Rosario y Yerba Buena tampoco están vigentes) están fabricadas con polietileno de alta densidad.

Lo novedoso de estas bolsas de Indonesia es que se disuelven por completo en agua caliente, y como no contienen ningún elemento tóxico pueden ingerirse, como se puede ver en el siguiente video:

Según datos de la cartera de Ambiente en la Ciudad de Buenos Aires, sólo en el rubro de hipermercados, supermercados y autoservicios se entregan más de 500 millones de bolsas plásticas livianas por año, lo que resultaría suficiente para formar un sendero de 275.000 kilómetros.

Además, un tercio de los residuos recolectados durante la limpieza de arroyos entubados son bolsas de plástico, las que en los túneles de desagües pluviales suelen formar “diques” que impiden el paso normal del agua.

Ejemplos en Argentina de este tipo de iniciativas para reemplazar las bolsas plásticas son por ejemplo unas bolsas hechas con granos de maíz en Misiones.

Por otra parte, en Chaco se debaten ideas para introducir nuevas tecnologías en el proceso de fabricación de bolsas de polietileno o para reemplazarlas por otras biodegradables elaboradas por cooperativas textiles.