Una empresa alojada en la Incubadora de Empresas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), desarrolló un equipo biosensor que reduce sustancialmente los tiempos de medición del alcohol de los vinos.

Actualmente en nuestro país la medición de la concentración de alcohol de los vinos de bodegas de mediana y pequeña envergadura se realiza de manera artesanal, destilando cada muestra de vino, midiendo su densidad con un densímetro, y calculando la cantidad de alcohol que contiene según su temperatura.

Con este nuevo dispositivo, en lugar de destilar el vino, se coloca una pequeña muestra en el equipo y se obtiene su graduación alcohólica en pocos minutos. Utiliza un tipo de enzima (proteína que favorece o regula una reacción química) que convierte el alcohol en peróxido de hidrógeno y este es reducido electroquímicamente a una señal eléctrica.

Es un buen ejemplo de cómo la investigación básica puede producir innovaciones que impacten positivamente en el sector productivo.

Los integrantes de NovoSens son egresados de la UNC, tres de ellos se doctoraron trabajan en el Instituto de Investigaciones en Físico Química de Córdoba (UNC-Conicet), donde se desarrollan biosensores de uso médico utilizando enzimas para detectar glucosa y ácido láctico. Así, decidieron orientar su emprendimiento hacia un nicho de la industria que no estuviera tan tecnificado y que encontrara utilidad a esta tecnología. Así llegaron hasta las industrias vitivinícolas, cerveceras o de producción de biocombustibles, que necesitan medir la cantidad de alcohol que se genera en los procesos de fermentación implicados en la elaboración de sus productos.

Las bodegas grandes que producen millones de litros anuales de vino, poseen una tecnología muy cara que mide no solo el alcohol, si no también otras variables. Por eso este nuevo dispositivo está destinado a las bodegas medianas, las cuales necesitan optimizar los tiempos en la medición, un mercado objetivo de 450 medianas y pequeñas empresas.

Este biosensor sólo mide graduación alcohólica, pero se espera incorporar otras enzimas que les permitan medir glucosa, acidez total, y azúcar, entre otros parámetros. Ahora se encuentra en la etapa final de armado del prototipo, y se estima que una vez terminado su valor comercial ronde los 20 mil pesos.