Por Leandro Vesco – Fuente: Infogei

Un grupo de investigadores del Conicet y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina (UCA) realizaron un vino tinto en polvo, que permite disfrutar de los beneficios saludables de la bebida, pero sin tener que preocuparse por los riesgos del consumo de alcohol.

María Clara Zamora, investigadora de la UCA/Conicet y corresponsable del proyecto explicó que “La idea de hacer vino en polvo y ver si mantenía sus propiedades saludables se le ocurrió a mi colega, el doctor Jorge Chirife, que lo pensó en base a lo que en salud pública se conoce como la paradoja francesa”.

Por su parte, la doctora Virginia Sánchez, otra de las integrantes del equipo, indicó que “hay evidencia científica de que los polifenoles –compuestos presentes en el vino tinto– poseen funciones biológicas positivas sobre ciertas patologías crónicas. Especialmente las llamadas antocianinas, que son también las que le dan al vino su color característico”. Sin embargo, esta bebida también aporta contenido alcohólico, y eso genera problemas de salud. Por tanto, utilizando el conocimiento de la ingeniería de alimentos, se apostó a desarrollar esta innovación.

“En 2011, pensamos si no sería posible partir de jugo de uvas fermentadas, sacarles el agua y el alcohol por medio de un proceso físico y obtener vino en polvo, con una alta concentración de polifenoles, que son los responsables del efecto saludable”, explicó la corresponsable de la iniciativa.

El proyecto en 2013 obtuvo el Premio Nacional Arcor a la Innovación en Alimentos. En tanto, la novedad ya pasó los www de aceptación del público y se comercializaría en dos años. El vino en polvo es ya una realidad.