Productores de frutas de Allen, Cipolletti y Fernández Oro arrojaron plantas de peras y frutas frente a la Secretaría de Fruticultura de Río Negro, como señal de rechazo a las políticas al sector y protesta por la crisis que afecta al sector, clave en la economía regional.

Los productores quisieron dialogar con el titular del área de fruticultura de la provincia, Carlos Banacloy, pero no tuvieron suerte, lo que enojó aún más a los ya caldeados ánimos de los chacareros. De allí se fueron al Ministerio de Producción para pedir una reunión con el ministro, Alberto Diomedi, quien les respondió que recién el martes 26 de diciembre podía atenderlos.

Diomedi no puede tener otro tema más importante en agenda que no sea atender el reclamo de la fruticultura, que es la principal actividad económica de la provincia”, manifestó Carlos Zanardi, titular de la Cámara de Fernández Oro. Los productores, que no pudieron hablar con ningún funcionario, pidieron la presencia del gobernador.

Los productores piden medidas urgentes que le devuelvan competitividad a las frutas del Alto Valle. La suba de precios es uno de los factores que atentan contra la industria juguera y la producción frutícola, como así también, la llegada de frutas de los países vecinos. “Tiene que haber un acuerdo con los bancos, los sindicatos y los proveedores de servicios. Nadie puede estar ausente. Acá hay un sector que se mueve”, ratificó Carlos Carrascós, productor de Cipolletti.

“Entre 200 mil y 300 mil toneladas de peras y manzanas se van a pudrir en las chacras por falta de calidad, problemas de granizo y por no haber hecho las tareas correspondientes. Eso es una ofensa a la naturaleza y deberíamos emplear todos los medios que tiene el Estado para evitar que eso ocurra. Ya no alcanza la palabra crisis o estamos fundidos, la fruticultura está fuera del mundo por lo que han hecho los gobiernos y los distintos sectores”, explicó Carrascós.