La situación es contradictoria, mientras en el Valle Medio se preparan para la fiesta del Tomate, los vecinos de Lamarque tienen poco para festejar. El clima les ha jugado una mala pasada, viento, granizo y lluvias afectaron a plantíos llegando a generar una pérdida de 15 millones de toneladas de tomates.

La ciudad conocida por haber sido la cuna de Rodolfo Walsh y de uno de los hombres más altos del mundo, Noel Berthe, históricamente tuvo al tomate como el factor más impportante, el fruto hace mover a toda la ciudad y regiones aledañas. Todos los años de hace la Fiesta del Tomate y la Producción, pero el factor climático desnuda una dura realidad del sector: los despidos de trabajadores tomateros.

La empresa Canale bajó las persianas despidió a 70 trabajadores. La noticia causó un profundo impacto en el pueblo de 8000 habitantes. Muchos esperan que algunas de las empresas que tienen fábricas allí comiencen a imitar a Canale, excusándose en la mala temporada climática.

En la zona de Valle Medio hay unas 900 hectáreas en producción de tomate para industria. En la temporada de cosecha emplea alrededor de 1.000 personas, entre las que trabajan en el campo y las que están dentro de las plantas de producción. Hay 19 productores que tienen relación directa con la fábrica más grande que opera en el área: La Campagnola.

En los últimos años, gracias a la aplicación de tecnología en los campos, se llegó a obtener rindes de hasta 80.000 kilos por hectárea, cuando antes apenas rondaban los 40.000 kilos. Pero este año, todo cambió. 

El ingeniero agrícola, Nicolás Noale explica que la situación actual genera pérdida de mano de obra. Porque, por ejemplo, el productor que tenía pensado contratar 10 personas para la cosecha ahora a lo mejor le alcanza con cinco. Pero también genera que personas que venían del norte a cosechar no les rinda el trabajo por la merma en la cantidad de kilos por hectárea. Y de ese modo se terminan yendo a cosechar otros productos como cebolla, agregó el profesional que se desempeña en el área de producción de La Campagnola.

Por último, dijo que no sólo se perdió producción, sino que la calidad desmejoró bastante con respecto al año pasado, con más frutos podridos, dañados por el granizo, y con aumento del porcentaje de verde“.

Lamarque esta semana celebrará su esperada Fiesta del Tomate, una fiesta que no será como las anteriores, dominada por el miedo a que ese fruto que les dió tanta vida ahora sea la excusa para que las empresas, escudados por las lluvias, continuan despidiendo a los vecinos del pueblo.