Son lechugas que tienen las hojas sueltas pero no desprendidas de la planta, generalmente de color rojo y dispersas y sus variedades Lollo Rossa, Red Salad Bowl, Cracarelle son algunas de las más cultivadas. La lechuga pertenece a la familia botánica de las Compuestas, la misma del girasol y de la margarita.
Su centro de origen se ubica en las costas Sur y Sureste del Mediterráneo desde Egipto hasta el Asia Menor. Se la cultivaba en el país de los faraones desde 4500 AC cuyos registros se constatan en pinturas de las tumbas de esa época. De allí se extiende por Grecia y Roma y recién en el 1494 con la llegada de los españoles se la comienza a cultivar en América. Es utilizada en las dietas por su valor nutritivo en elementos minerales y por su rico contenido vitamínico aunque el agua ocupe el 95 por ciento de su volumen. Posee una raíz pivotante medianamente profunda con numerosas raíces laterales que en su mayoría no superan los 30 cm de profundidad.
El tallo es muy corto, de pocos centímetros de longitud, en cuyo ápice se forma una roseta de hojas sueltas de diferente tamaño, color y textura según sea el cultivar. Desarrolla un tallo floral que puede llegar hasta 1,20 m de alto en algunos cultivares, luego de superado su valor de consumo. Las flores, pequeñas, de color amarillo se encuentran reunidas en capítulos conteniendo entre 15 a más de 25 de ellas.

Particularidades. La lechuga es una especie autógama ya que la estructura de la flor facilita su autofecundación. Los frutos son pequeños de color amarronado claro. Las semillas también pequeñas son de color castaño claro, conteniendo 900 de ellas en 1 gr. Necesita clima templado fresco, con temperaturas óptimas mensuales promedio entre 15 y 18°C con máximas de 21 a 24°C y mínima de 7°C. La temperatura óptima del suelo para la germinación de las semillas es de 24°C con máxima de 29,5°C y mínima de 1,6°C.
La semilla germina con facilidad cuando la humedad del suelo es constante, estimada en el 50% por encima del coeficiente de marchitez permanente y con temperatura óptima y sembrada a 1,25 cm de profundidad la plántula emerge a los 2 a 3 días. Las noches frescas con temperaturas promedio de 21°C favorecen el buen crecimiento y calidad de las plantas. Si la temperatura del suelo es mayor a los 30°C la semilla no germina. Las altas temperaturas diurnas estimulan la formación de sabor amargo en las hojas y la floración prematura, desmereciendo la calidad.
La textura óptima del suelo es la arcillo-arenosa con altos tenores de materia orgánica. El pH óptimo se encuentra entre 6 a 6,5. Con pH de 5 merma la producción en más del 30%. Como es una planta que soporta muy bien los transplantes se puede iniciar el cultivo en almácigos y cuando las plantitas tienen cuatro hojas verdaderas se las transplanta distanciadas a 20-25 cm, disponiéndolas en líneas sobre el nivel del suelo o elevadas sobre pequeños caballones de 10 a 15 cm de altura y 20 cm de ancho distanciados estos, a 40 cm.
Si se siembra directamente sobre el suelo se disponen en líneas en chorrillo y cuando las plantitas tienen entre 3 y 4 hojas se practica un primer raleo dejándolas separadas a 10 cm unas de otras y cuando han llegado a la mitad de su desarrollo se ralean nuevamente dejándolas a 20 cm. En el momento de los raleos se carpe el suelo superficialmente con una azadita con el objeto de mejorar la infiltración del agua de riego y eliminar malezas.
Se cosecha desde el momento en que las plantas han llegado a la mitad de su desarrollo hasta su máximo desarrollo utilizando cuchillos muy bien afilados, cortándolas desde la base. En general y dependiendo de la variedad cultivada y la época de implantada se estima entre siembra y cosecha un período de 2 a 5 meses.