Asociaciones ambientalistas de Ushuaia cuestionan la obra de una ruta costera que partirá de esta localidad y recorrerá 132 kilómetros por la costa del Canal del Beagle, aseguran que tendrá un impacto ambiental negativo. El gobierno anunció que la obra, que demandará un gasto de 1700 millones de pesos, ya fue adjudicada, y que se hace para conectar la capital fueguina con el sector este de la Isla.

“No es ninguna novedad la singularidad de toda la región involucrada y que puede verse afectada de no mediar una correcta planificación de esta obra vial. Basta recordar que se trata del único lugar de nuestro país en el que encontramos la unión de la montaña, el bosque y el mar”, afirmó Julio Lovece, titular de la Fundación Ushuaia XXI. Esta ONG y otras que tienen similares fines proteccionistas cuestionan que el proyecto carece de “precisiones mínimas”, la obra -dice- podría poner en riesgo el paisaje y los yacimientos arqueológicos de la costa del Canal de Beagle, una de las regiones más vírgenes del mundo.

“Estamos hablando de un lugar emblemático en el extremo sur de Argentina”, afirmó el titular de Ushuaia XXI. “Junto con otras ONGs provinciales, nos encuentran sumamente preocupadas por dos cuestiones fundamentales: qué puede ocurrirle a esa zona con la construcción de una ruta mal diseñada o traza equivocada y qué pueda pasarle a esa zona luego de construida la ruta”, Lovece destacó que no existe un anteproyecto de obra o uno de factibilidad y lo que más cuestionan es que el estudio de impacto ambiental será hecho “por la propia empresa adjudicataria”.

“No ha habido acto alguno que permita la participación pública de expertos en condiciones de aportar experiencias y conocimientos, por lo tanto ningún científico ni docente de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego o del Conicet ha tenido una opinión vinculante en el proceso”, agregó. Los propietarios de la Estancia Harberton, uno de los sitios históricos por donde pasará la ruta, presentaron al gobierno “dos propuestas alternativas de trazado del camino, sin que nos hayan tenido en cuenta. En lugar de eso optaron por avanzar en una ley de expropiación de las tierras que sancionó la legislatura. Si la ruta se hace por donde está planteada va a causar un daño irreparable a los yacimientos arqueológicos más antiguos de la provincia”, comentó a la prensa local Abby Goodall, una de las dueñas de la estancia.

Por su parte, para el gobierno este llamado “Corredor del Beagle” será una “obra histórica que cambiará para siempre la forma de interactuar de los fueguinos con el territorio, generando un proceso de auténtico y genuino desarrollo” y fomentando “el turismo, los servicios, la producción y el comercio”, explicó el vicegobernador Juan Carlos Arcando, quien completó: “el proyecto atravesará un proceso de audiencia pública y se preservará el medio ambiente y el patrimonio arqueológico y paleontológico de la zona”.