Casi 20 animales muertos en menos de dos meses fue el saldo del verano en el zoológico de Mendoza, un lugar que se promueve como un ejemplo en el cuidado de los animales. Las causas de las muertes habrían sido porque el pasto que les deban para alimentarse tenía restos de agrotóxicos. A pesar de eso, y de tomarse las prevenciones del caso, continuaron muriendo animales. Ayer el zoológico entró en emergencia ambiental.

Se publicó este lunes en el Boletín Oficial el decreto Nº 174, con fecha 19 de febrero, el cual declara la emergencia ambiental en el zoológico de Mendoza, a raíz de la muerte de 17 animales desde el 21 de diciembre de 2015 al 25 de enero de 2016. Regirá hasta el 31 de julio, con posibilidad de extenderse si se producen nuevos decesos. 

La norma autoriza a la Administración de Parques y Zoológico a contratar, en forma directa, la provisión de alimentos, medicamentos y la realización de estudios médicos a los animales del establecimiento. Asimismo faculta al organismo a efectuar reparaciones varias y la prestación de servicios extraordinarios policiales. El Ejecutivo permite la inversión de $2.350.000 para concretar dichas tareas.

En los fundamentos, el gobernador Cornejo da cuenta de una nota que elevó la directora del Zoo, Mariana Caram, en la cual solicitaba partidas especiales para descubrir la causa del deceso de los especímenes y abordar soluciones para evitar más muertes. Además, con los fondos poder afrontar el cambio de proveedor de heno de alfalfa, asegurar la provisión de medicamentos, garantizar la calidad de agua y “asegurar las condiciones mínimas e indispensables en infraestructura y equipamiento; incrementar controles diurnos y nocturno, todo ello con el fin de garantizar las tareas de limpieza en paseo, recintos y seguridad”.

La medida, según ambientalistas, llega tarde y demuestra la falta de ideas en el ejecutivo mendocino. Debieron esperar la muerte de 17 animales para darse cuenta que el zoológico no estaba en condiciones de proteger a los animales, presos de la inoperancia.