En el marco de la ley de conservación de fauna silvestre, los inspectores visitaron un centro de recuperación de fauna silvestre en Paraná y un zoológico ubicado en Concordia, donde fiscalizaron los planteles faunísticos.

Por un lado, en Concordia solicitaron al zoológico medidas de adecuación del establecimiento y un inventario actualizado de los ejemplares habientes de fauna silvestre. Allí los inspectores detectaron la falta de animales exóticos y autóctonos, irregularidades en la documentación que acredita la tenencia legal de los mismos, en los registros de posibles bajas, en los certificados de necropsias y en las guías de tránsito.

Lamentablemente, registraron allí la faltante de siete tigres de Bengala, dos osos, dos yaguaretés, y hallaron cueros de cinco tigres y uno de yaguareté –especie protegida, declarada Monumento Natural Nacional (2001)-, los cuales fueron decomisados por la BCA.

cuero tigre y yaguarete

Recordemos que solo quedan poco más de 200 ejemplares de yaguaretés en todo el territorio nacional, población que está disminuyendo por la pérdida y fragmentación de su hábitat (selva y bosque), producto de la deforestación, el avance de la frontera agropecuaria, la caza ilegal o la caza indiscriminada de animales más pequeños (sus presas), entre otros motivos.

yaguarete

Por otro lado, en la capital entrerriana la cartera de Ambiente nacional solicitó al administrador de un centro que recibe animales, tanto autóctonos como exóticos víctimas del comercio ilegal o que se los encuentra en la ciudad desorientados a causa de la pérdida de hábitat, que informe dentro de los próximos 10 días hábiles los métodos de individualización o marcación de los animales, y que presente un programa de reconversión. 

Allí, recorrieron el lugar junto a inspectores de Fauna de la provincia y representantes de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (AFADA). Se verificó y censó el número de ejemplares y las especies de animales que allí habitaban, entre los que se encontraban loros, guacamayos, lechuzas, buhos, aguiluchos, caranchos, teros, cardenales, patos, urracas, gatos montés, coati, monos, tortugas, yacarés jabalíes, ñandúes, corzuelas, hurones, armadillos y carpinchos.

Tras la fiscalización, los inspectores trasladaron un mono caí y un mono capuchino, que fueron entregados de manera voluntaria por el administrador del centro de rescate al santuario Tekove Mymba. Dicha fundación, ubicada en Colón, está comprometida con la preservación del ambiente, la flora y la fauna. Los animales trasladados comenzaron a aclimatarse a su nuevo hábitat, con altos estándares de bienestar animal, indica el comunicado.