Los cráneos, con su cornamenta, fueron detectados por los escáneres de rayos X de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) mientras controlaba los equipajes despachados a bodega y próximos a embarcar a un vuelo con destino a Madrid.

Tras constar que se trataba de trofeos de caza y que el pasajero no poseía la documentación que acreditara el origen legal y tenencia, se dio intervención al Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1, a cargo del doctor Federico Villena“, detalla el comunicado del Ministerio de Seguridad de la Nación.

El pasajero, a quien se secuestró el pasaporte y se prohibió la salida del país, quedó imputado en una causa que fue caratulada como “Infracción a la ley 22.421- Conservación de la Fauna Silvestre“.

Si bien la caza de la especie está permitida, el cazador debe tener su permiso correspondiente y realizar la actividad en un lugar habilitado por la autoridad provincial, que a la vez debe emitir una guía de tránsito para acompañar esos trofeos en el posterior traslado“, explicaron desde Seguridad. Y completaron: “Además, se debe obtener la autorización de exportación y el certificado Cites en la Secretaría de Ambiente de la Nación“.