Las acusadas son la concejal del oficialismo, Paola Díaz, y la defensora oficial civil del distrito Judicial de Tartagal, Rosa Díaz. Su hermana mayor las denunció su hermana mayor.

Según manifestó la denunciante Sandra Díaz a medios locales, sus hermanas se aprovechaban de sus cargos para conseguir las donaciones de los distintos gobiernos y de organizaciones nacionales e internacionales sin fines de lucro, que deberían ser destinadas a los pueblos más vulnerables del norte salteño.

Sandra las acusa de vender las donaciones en comercios y negocios de Villa Saavedra y de utilizarlas también para las campañas políticas.

Como consigna Vía Salta, el escándalo se desató cuando Paola y Rosa increparon a Sandra. Finalmente, y entre forcejeos, los medios que cubrían el conflicto entraron a una propiedad privada de Villa Saavedra y constataron que efectivamente había un depósito de alimentos y ropa. Algunos periodistas lograron tomar imágenes del lugar pero la denuncia derivó en agresiones y llantos hasta que intervino la policía.