En conferencia de prensa, Roberto Pianelli, secretario general de AGTSyP, informó que de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Nacional del Sur se encontró que hay formaciones de la línea C que “contienen asbesto en la cabina de conducción y en el salón debajo de los asientos”.

“Se trata de los trenes Mitsubishi modelo 5000 (“Nagoya”) que fueron comprados a Japón en 2015″, detalló Pianelli.

El gremialista sostuvo que elevarán el estudio a Metrovías, Sbase (Subterráneos de Buenos Aires) y la Secretaría de Trabajo para que “cumplan con la ley” y garanticen “formaciones libres de asbesto”.

Los trabajadores y las trabajadores del subte estamos muy alterados porque no sabemos qué tenemos. Es muy preocupante el tratamiento que nos da Sbase, Metrovías y la Secretaría de Trabajo“, expresó en la conferencia de prensa Francisco Ledesma, secretario de Salud Laboral de AGTSyP.

Agregó que los pasajeros que se suben a los trenes “les preguntan a los trabajadores del subte qué es el asbesto y si ellos también se pueden enfermar”. Por eso, le pidieron a Metrovías que brinde información sobre el tema.

En relación con posibles medidas de fuerza, Pianelli indicó que por ahora están realizando los “trámites administrativos vinculados con este hallazgo” y que si se presentara algún inconveniente con eso decidirán cómo actuar. Asimismo recordó que de los 180 estudios médicos que ya se les realizaron a los trabajadores que se desempeñan en las líneas afectadas, 13 presentaron placas pleurales, es decir ensanchamiento de la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones. Se trata de una patología relacionada con ese mineral que está prohibido en nuestro país hace veinte años.

El asbesto está prohibido en más de 50 países, ya que la inhalación de sus fibras produce enfermedades respiratorias graves como insuficiencia pulmonar y cáncer.

Ayer, el observatorio de Derecho de la Ciudad, junto con la comunidad educativa del Instituto del Lenguas Vivas y trabajadores del Hospital Durand, interpusieron un recurso de amparo colectivo para solicitar al gobierno porteño que elabore una política pública de descontaminación de asbesto en los edificios públicos de la Ciudad de Buenos Aires.

Asimismo, la semana pasada los trabajadores de la línea de subte B, que une las estaciones Leandro N. Alem con Juan Manuel de Rosas, liberaron durante algunas horas los molinetes en algunas estaciones en reclamo por la presencia de asbesto.

“Queremos que todo el personal de Metrovías sea parte”, agregó el trabajador y recordó que desde marzo del 2018 denunciaron que las flotas de las diferentes líneas están en su mayoría contaminadas por este material cancerígeno.