Un equipo de científicos de China ha descubierto un nuevo proceso que puede convertir el dióxido de carbono (CO2) en combustible líquido, según publica la revista Nature. Este proceso supone una estrategia “limpia” para reemplazar muchos de los productos químicos basados en combustibles fósiles que que suministran a la industria, al mismo tiempo que se aprovechan las emisiones de CO2 y se mitigan sus efectos adversos en el ambiente.

Convertir CO2 en sustancias químicas de mayor valor sigue siendo un reto en este proceso ya que requiere enormes cantidades de energía. La transformación del dióxido de carbono tendría lugar mediante la intervención de electricidad y de un elemento catalizador -que aumenta la velocidad de una reacción química-, en un procedimiento conocido como electrorreducción. Los investigadores hallaron que ciertas disposiciones de átomos de cobalto y de óxido de cobalto dotan al nuevo electrocatalizador de mayor actividad catalítica, lo que permite la conversión de CO2 en combustible líquido.

El dióxido de carbono es un gas incoloro, inoloro y vital para la vida en la Tierra. Este compuesto químico existe en la atmósfera de la Tierra y también en fuentes naturales como volcanes, aguas termales y geíseres y es liberado por rocas carbonatadas al diluirse en agua y ácidos. Dado que el CO2 es soluble al agua, se halla naturalmente en aguas subterráneas, ríos, lagos, glaciares y en los mares, también se halla en yacimiento de petróleo y gas natural.

Aunque su presencia desde el comienzo de la revolución industrial ha sida mala para el desarrollo de la vida. El dióxido de carbono es un importante gas de efecto invernadero. La quema de combustibles de carbono ha aumentado rápidamente su concentración en la atmósfera, lo que ha llevado a un calentamiento global. Es además la principal causa de la acidificación del océano, ya que se disuelve en el agua para formar ácido carbónico. De esta manera el uso del Dióxido de Carbono para hacer combustible liquido reduciría la contaminación.

El autor del trabajo, Yongfu Sun, y sus compañeros de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China crearon cuatro capas gruesas de átomos de cobalto puro o mezclado y de óxido de cobalto (Co3O4) para ser empleadas como catalizadores. Con este experimento, comprobaron que el cobalto se vuelve activo cuando se sitúa en la disposición y en el estado de oxidación adecuados.

La estructura de capas de átomos y la presencia de óxido de metal aumentaron la velocidad de la reacción, que era mayor que la registrada anteriormente con catalizadores de metal u óxido de metal. Con este estudio, el equipo de investigadores apunta a nuevas oportunidades de manipulación y mejora de las propiedades de electrorreducción del CO2 en metales. A pesar de que se logró hacer combustible liquido a partir de esta sustancia contaminante, todavía el proceso se halla en estado de prueba.