Sonar se llama la línea de ropa para ciegos que creó la diseñadora neuquina María Sol Ungar. Atendiendo a las sugerencias que chicas no videntes le contaron, los diseños de Sonar pueden verse en una página web con audiotexto o en un catálogo en braille. La ropa tiene botones y tachas que siguen palabras en braille que expresan el color y el talle. Los diseños exclusivos, cuenta la creadora, les da seguridad, autonomía y plantea una variante a la moda al momento de vestirse.

María Sol Ungar creó Sonar cuando se hizo esta pregunta: “¿Qué estamos haciendo los diseñadores que, teniendo todas las herramientas, no le estamos cambiando la vida a la gente?“, Así fue que comenzó a crear diseños y recortar moldes. Montó un taller en una pieza al fondo de su casa, comenzó a darle vida propia a chaquetes, camisas y pantalones. Cuenta su historia a la Agencia Télam.

“La idea surgió cuando chicas ciegas me contaron que iban a bailar y no podían dejar el bastón en el guardarropas del boliche, entonces confeccioné prendas con bolsillos amplios donde entra el bastón plegado o la pizarra que utilizan muchos ciegos, y que para una persona no ciega pueda guardar billetera o celular”, explica esta creativa quien diseña a partir de sus entrevistas y charlas con chicas ciegas o con disminución visual.

Juego con las texturas porque el tacto es esencial para quien es ciego, hago diseños con denim y otras telas para contrastar, con cortes asimétricos.  Es ropa urbana pensada para que las personas sean independientes”. 

Aunque su ropa también puede ser usada por personas que no sean ciegas, María Sol se centra en los no videntes. “Como toda persona, el ciego tiene estilo y quiere vestirse acorde a su edad. A los mas jóvenes les gusta que los detalles en braille estén por fuera, pero a los que tienen más edad no los convence mucho, prefieren que esté adentro de la ropa. Toda opinión me sirve”.

“Pienso en un diseño funcional, más allá del color, no sólo en cómo darle información con braille incorporado a la prenda. Me agradecen mucho los diseños” Para nutrirse María Sol frecuenta distintas organizaciones que nuclean a no videntes, como la ONG Tiflonexos, que abordan trabajos para la inclusión del ciego en nuestra sociedad, y dictan cursos como automaquillaje .

La idea de esta joven diseñadora es genial, pero aún no puede vivir de ella. Sin embargo trabaja todos los días para poder hacerlo. Tiene una meta y un concepto que define su trabajo: “Llegar a varios negocios, romper un poco el mercado y unirme a personas que tengan proyectos similares. No quiero competir, quiero enriquecer la vida de la personas”.