Estudiantes e investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) diseñaron un filtro de arsénico, sustancia que es un gran problema sobre todo en localidades del sudeste de la provincia, donde la presencia de arsénico en el agua supera los niveles considerados inofensivos para el organismo.

Se trata de un filtro doméstico capaz de remover el arsénico del agua, a través de una técnica sustentable basada en el uso de un tipo de suelo (geomaterial). Además de utilizar un método natural, es económico, de fácil armado y puede abastecer con holgura la demanda de una familia tipo.

La presencia de arsénico en aguas subterráneas es una problemática presente en buena parte del territorio nacional, que afecta aproximadamente a dos millones de personas. Córdoba se encuentra entre las provincias con mayor incidencia: las napas de la región sudeste presentan altos niveles de este metaloide, de poder cancerígeno y neurotóxico.

El consumo prolongado de agua con niveles de arsénico que superan las 10 partes por billón (ppb) o los 0,01 miligramos por litro (mg/L) –el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud–, eventualmente provoca Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (Hacre). Esta patología se caracteriza por ocasionar alteraciones cardíacas y neurológicas, entre otras consecuencias negativas para la salud. Afecta principalmente a comunidades rurales dispersas, donde la provisión de ese recurso para consumo humano se resuelve a través de pozos y perforaciones.

Colonia Las Pichanas es una localidad del interior de la provincia de Córdoba, con una población de 500 habitantes, la mitad dispersa en zonas rurales aledañas. En esa comuna, el agua subterránea contiene entre tres y cinco veces más arsénico que el aceptado por la OMS.

La principal novedad del desarrollo radica en el sistema de filtrado natural y de bajo costo que utiliza, a diferencia de los dispositivos existentes en el mercado que apelan a métodos químicos sintetizados en el laboratorio. El material filtrante elegido es un suelo natural proveniente de la zona de Cuesta Colorada (La Calera, Córdoba)”, explican los investigadores. El “material granular ferruginoso rojizo” tiene la capacidad de retener el metaloide por adsorción. Es un proceso físico químico en el que las moléculas de una sustancia –en este caso contaminante– son retenidas en la superficie de un material reactivo, por ejemplo, un suelo.

Los investigadores aclararonn que la efectividad del filtro para remover el arsénico depende de su concentración en las napas: cuando es alta, filtra mejor logrando eliminarlo hasta en un 99%. 

En el desarrollo de este dispositivo participaron dos egresadas de la carrera de Diseño Industrial y una de Ingeniería Civil. El grupo de Investigación en Medios Porosos y Agua Subterránea de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales aportó la técnica sustentable para la remoción de arsénico en la que se basa el sistema de filtración.

Fuente: Unciencia