El 15 de julio de 2010 Argentina se convirtió en el primer país de Latinoamérica en contar con una ley que establece la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan casarse en igualdad de condiciones con las parejas heterosexuales, la ley del matrimonio igualitario que ya permitió la unión de aroximadamente 10 mil parejas.

Ahora dos mujeres argentinas de la Ciudad de Buenos Aires serán la primera pareja de Latinoamérica en contraer matrimonio religioso igualitario en una sinagoga y según el rito de la religión judía, un paso histórico hacia una mayor inclusión, ya que a partir de este paso, otras comunidades van a aprobarlo también.

Romina Charur es una de las integrantes de la pareja que se casará la semana próxima con Vicky Escobar, católica no practicante, en el templo de la comunidad NCI-Emanu El, que integra la Red Fundación Judaica del rabino Sergio Bergman. Ella explicó que más allá de la importancia simbólica de la celebración y el pie de igualdad en que esto las coloca en relación a otros miembros de la misma comunidad, la posibilidad de casarse “bajo la jupá” (palio nupcial) les permitirá también participar de forma plena como familia de las distintas instituciones judías, sobre todo cuando tengan hijos: “Cuando te casás, te entregan un documento nupcial -la ketubah- que luego es requerido cuando tenés hijos, para demostrar que nacieron de un matrimonio judío” y así poder inscribirlos en establecimientos educativos de la colectividad.

La homosexualidad es un debate aún no saldado dentro del judaísmo, porque mientras los ortodoxos la siguen considerando un pecado, las ramas conservadora y reformista han hecho avances importantes en el camino de la inclusión.

Así, el 6 de diciembre de 2006 el Committee on Jewish Law and Standards del movimiento conservador aceptaba como parte de la “halajá” (recopilación de leyes, costumbres y tradiciones judías) la ordenación de rabinos y rabinas homosexuales y el matrimonio entre personas del mismo sexo, dejando a criterio de cada sinagoga el incorporarlo en su comunidad.

El pasado 21 de marzo la Asamblea de la Comunidad NCI-Emanu El de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad la adhesión a la Responsa (norma judaica) del Committee of Jewish Law and Standards de la Asamblea Rabínica del Movimiento Conservador, y así dejó allanado el sendero para el casamiento religioso de Romina y Vicky.

“En Argentina no había ocurrido antes de ahora porque para casarse religiosamente tenés que tener el acta del matrimonio civil y hasta el 2010 no hubo Ley de Matrimonio. A partir de entonces, empezamos a trabajar en esto”, declaró el presidente de Judíos Argentinos LGBT (JAG), Gustavo Michanie. El referente de esta organización que milita por el derecho a casarse de acuerdo con el ritual judío, adelantó además que “después de este casamiento hay otro muy cerquita de dos hombres” que contraerán matrimonio en otra comunidad.

El vicepresidente de la Federación Argentina de Lesbianas Gays Bisexuales y Trans (Falgbt), Esteban Paulón, celebró esta decisión y afirmó que más allá de que el Estado es laico, “muchas personas participan de espacios de fe y es muy una buena noticia que éstos empiecen a abrirse y reconocer la igualdad de sus miembros”.