Una ola de frío polar se registra en toda la la Patagonia con nevadas intensas, en el lugar de origen de este fenómenos, en las bases antárticas Marambio y Esperanza se registraron 45 grados bajo cero de sensación térmica debido a las ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros por hora. Se suspendieron actividades al aire libre hasta que el clima cambie.

“Tenemos este tiempo desde hace cuatro o cinco días. Con algunas nevadas aisladas pero con viento, niebla y una visibilidad muy reducida”, confirmó a la prensa Andrés Acuña, encargado de realizar los pronósticos en la Base Marambio, donde conviven 60 personas, el intenso frío se hizo sentir desde el comienzo del fin de semana. El termómetro de la Base bajó hasta los 20 bajo cero, pero debido a las ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros que trasladan la nieve de la superficie, la sensación bajó a 45 debajo del cero. La visibilidad fue casi nula.

“Las actividades en el exterior se hallan reducidas al máximo, sólo se hacen traslados terrestres, sólo aquellos imprescindibles y con mucho cuidado. Con esta temperatura, “una persona no podría sobrevivir más de 10 minutos a la intemperie“, advirtió Acuña. A pesar de que estos valores son extremos, el responsable de la meteorología de la estación reconoce que estas temperaturas son normales para esta época del año y que la Base tiene abasto para sobrellevar el mal clima en el caso de que se extiende más días.

Un poco peor la tuvieron que pasar en la Base Esperanza, un fuerte temporal de viento azotó las instalaciones obligando a suspender las clases de la Escuela Provincial “Raúl Alfonsín”. Allí también la temperatura descendió hasta los 20 bajo cero, pero el viento fue particularmente fuerte, haciendo descender sentir 44 bajo cero de sensación térmica.

Marcela Tizzano, meteoróloga de la Base comentó que “Aquí sopla viento del sudoeste a 50 kilómetros por hora aunque con ráfagas de más de 100 kilómetros por hora. Eso genera ventiscas y muy poca visibilidad. El viento levanta la nieve de la superficie y provoca voladeros. Como aquí las instalaciones no están todas comunicadas, se restringen casi todas las actividades en el exterior a la espera de que el tiempo mejore”, sostuvo la especialista en clima.

En la Base Esperanza viven 55 personas, allí hay una escuela que tiene tres aulas. El matrimonio Griselda Ramirez y Julio Palavecino son los docentes que dan clases allí. Las clases debieron suspenderse. Se espera más viento para las próximas horas.