Recientemente publicado, el libro ‘El deterioro del suelo y del ambiente en la Argentina’ sostiene que entre las principales causas del aumento de los procesos erosivos, se encuentran las de origen antrópico (causadas por el hombre) como la simplificación de la rotación de cultivos y monocultivo, el desmonte y expansión de la frontera agrícola, el sobrepastoreo y el cambio del uso del suelo

Roberto Casas, director del Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua (PROSA) y uno de los compiladores del libro junto a Gabriela Albarracín, asistente de Vinculación Tecnológica del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA, señaló que se estima que un 37,5 % del territorio argentino está afectado por procesos de erosión hídrica y eólica, lo cual representa unas 105 millones de hectáreas

 

Otros factores de importancia son la sobreexplotación del bosque, la intensificación agrícola, incendios de pastizales, la disminución de la fertilidad, la minería y el avance de urbanización sobre tierras agrícolas. “El cuidado de los suelos y la gestión del ambiente serán estratégicos para la Argentina en los próximos años. Es indispensable que la sociedad en su conjunto valorice, se interese por la preservación del recurso y, a partir de ello, se comprometa en su defensa y conservación, porque la responsabilidad es de todos”, señaló Casas.

Albarracín explicó que en el libro “se pone énfasis en el recurso suelo, en los efectos del cambio del uso del suelo sobre los bosques nativos, los pastizales y la fauna, analizándose el sistema jurídico para la gestión de los suelos agrícolas y aguas en el orden nacional y provincial”.

La obra está compuesta por dos tomos. El primero referido a caracterización ambiental, agricultura y ambiente, el agua en la producción agropecuaria, bosques nativos y pastizales naturales, actividad antrópica y fauna, y legislación. El segundo tomo, trata específicamente la erosión y degradación de suelos en las distintas provincias de la Argentina, incluyendo un capítulo de infraestructura rural, competencias de los organismos y su rol en la conservación de los suelos. Participan 150 autores pertenecientes al INTA, CONICET, universidades nacionales y extranjeras, organismos del Estado, Fundación ProYungas, Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua (PROSA), Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC), y al Internacional Plant Nutrition Institute (IPNI), entre otros.

Los autores aspiran a que esta publicación contribuya a generar y fortalecer acciones concretas en favor de la conservación de nuestros recursos naturales.