Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que, según los estándares internacionales, el aire de la ciudad de Buenos Aires tiene un 30 por ciento más de partículas contaminantes que lo recomendable. Sin embargo, desde 2010 este nivel se redujo año a año.

El promedio anual que establece la OMS para un aire saludable es de 20 microgramos por metro cúbico de ‘material particulado’ (residuos contaminantes que quedan en el aire). Este índice de 20 PM10 máximo es el que determina si el aire es saludable o no.

Desde 2010, la Ciudad mide la calidad del aire a partir de tres estaciones de monitoreo autómatico que funcionan las 24 horas de día y reportan los resultados en tiempo real a las oficinas de la Apra, el organismo encargado de medir la contaminación del aire. Las estaciones están en Parque Centenario, La Boca y Barrio Norte.

En 2010 los índices de PM10 superaron los 40 puntos, el doble de lo que indica la OMS ahora y en 2015 el aire de la Ciudad alcanzó el promedio de 26 PM10, seis puntos más de lo que indica la OMS como el máximo de polución recomendado.

Por otra parte, el mismo informe de la OMS ubica a Buenos Aires como la ciudad de menor polución entre once grandes ciudades, entre las que se encuentran con niveles superiores México y San Pablo.

La polución de aire es la mayor causa de enfermedades y muertes en el mundo. Se estima que cada año mueren de forma prematura unos siete millones de personas por enfermedades relacionadas con la polución.