A 146 km de la ciudad capital de La Rioja, muy cerca del Parque Nacional Talampaya y a sólo 25 km de Ischigualasto (Valle de la Luna) en San Juan, se encuentra un lugar poco difundido en comparación a estos dos gigantes del turismo argentino, declarados en conjunto Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Estamos hablando del Parque Provincial El Chiflón, una imperdible área natural protegida con un importante valor paisajístico, geológico y cultural. 

Estas 9.000 hectáreas forman parte del complejo geológico Ischigualasto-Talampaya. Se denominó ‘El Chiflón’ a este sitio debido al sonido que produce el viento a través de sus montañas, las cuales poseen una gran varieadad de geoformas en este paisaje sedimentario del Período Triásico.

Los recorridos en el interior de su geografía permiten identificar procesos de sedimentación de miles de años que dieron origen a un conjunto de formaciones geológicas. Los agentes erosivos esculpieron formas como ‘El Ojo de Cerradura’, ‘El Hongo’,  ‘La Tortuga’, ‘El Loro’, ‘La Casita’.

Se pueden apreciar estos de troncos petrificados, areniscas cinceladas por siglos de erosión eólica, madera fosilizada, piedras de colores variados, petroglifos y morteros comunitarios, entre otras riquezas históricas.

Desde marzo de este año opera allí el hotel ‘Posta Pueblo’, una iniciativa para posicionar a ‘El Chiflón’ como un atractivo turístico más fuerte, ya que el resto de los alojamientos se encuentran a más de 100 kilómetros a la redonda. En la construcción de este establecimiendo se intentó conseguir un bajo impacto ambiental, especialmente en lo visual, ya que consiste en un edificio de una sola planta.

En la estadía se puede apreciar el vuelo del Cóndor Andino, la especie que surca el cielo riojano, en un impactante mirador natural.

 

Fotos: Matilde Moyano