A casi dos años de la intervención del ex Zoológico de Buenos Aires, aún quedan por trasladar unos 500 animales, que continúan encerrados y en convivencia con las obras de reestructuración.

Ahora, Idra, una mona carayá de seis años, espera su inminente traslado a la Reserva Experimental de Flora y Fauna de Horco Molle, en Tucumán, para lo cual recibe un entrenamiento que “se realiza en casi todos los animales para que en caso de tener que llevarlos a algún control estén preparados, pero se profundiza en aquellos que tienen un traslado confirmado“, epxlicó a Télam Florencia Presa, encargada de comportamiento animal del Ecoparque.

Por otro lado, Atze y Barolina, dos ejemplares de oso pardo de 24 años, serán trasladados en los próximos meses a The Wild Animal Santuary, en Colorado, Estados Unidos, por lo que “todos los días” son entrenados por un grupo de médicos y cuidadores del departamento de Bienestar animal del Ecoparque.

Esas tareas, consisten en llamar la atención del animal con un “target”, que es una “extensión de la mano” con una pelota amarilla en la punta. Cuando el ejemplar coloca su hocico en esa punta, el cuidador hace sonar un silbato para advertirle que hizo lo correcto y le da un premio, que en este caso fueron trozos de manzana.

La secuencia se repite guiando a los animales para que caminen adonde se les indique. En el caso de un traslado deben ingresar a unas cajas de transporte, pero hay que lograr que entren por su cuenta para que no sufran”, explicó Presa.

Los especialistas del Ecoparque remarcaron que en los últimos años “se vive un cambio de paradigma en cuanto a la forma de tratar de los animales”, ya que “antes se los dormía para los traslados o algunos tratamientos médicos y eso les provocaba mucha tensión, sobre todo a los más viejos”.

“Por eso trabajamos todos los días en este tipo de entrenamiento, salvo que los animales no quieran participar. Si eso sucede, se toma un descanso y se prueba nuevamente, aunque por lo general participan porque para ellos es un juego”, retomó Presa.

Se estima que la primera etapa del Ecoparque, situada en el extremo de Plaza Italia y que contará con un museo histórico, estará disponible para el público hacia finales del primer semestre de 2019. Actualmente, parte del predio está abierto para visitas escolares o de vecinos y organizaciones sociales, que se programan con anterioridad.

Recordemos que organizaciones proteccionistas como SinZoo sostienen que el proyecto de Ecoparque no representa una verdadera reconversión del zoológico.