El cóndor andino (Vultur gryphus) es un ave emblemática de Sudamérica y una de las voladoras más grandes del mundo. Su función en el ecosistema es fundamental, ya que se alimenta de animales muertos, limpiando el ambiente. El envenenamiento es una de las principales amenazas a su supervivencia.

El ex zoo mendocino se incorpora así al Plan Integral de Conservación del Cóndor Andino. Según se detalló el Gobierno provincial en un comunicado, el convenio con Fundación Bioandina busca también incrementar la colaboración entre ambas instituciones en el campo de la investigación científica, biológica y ecológica de la especie, favoreciendo así el continuo desarrollo del plan integral de conservación que contempla esfuerzos ex situ, en instituciones como el Ecoparque, e in situ, en la naturaleza.

“Hoy es un día importante en lo que refiere a la conservación del Cóndor Andino para nuestra provincia. Mediante este convenio, las partes nos comprometemos a unir esfuerzos para concretar programas de conservación in situ y desarrollarán en el Ecoparque los planes de conservación ex situ necesarios”, expresó el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance.

“Esto se realizará en base a acciones puntuales de difusión, rehabilitación, educación, rescates, incubación y cría en aislamiento humano para hacer posible su posterior reintroducción y seguimiento en la vida silvestre”, añadió.

Por su parte, la directora de Ecoparque, Mariana Caram, explicó que mediante este convenio la Fundación Bioandina colaborará en las actividades de conservación ex situ que se desarrollen en la Dirección de Ecoparque brindando en sus instalaciones asistencia a los animales que necesiten atención inmediata frente a posibles intoxicaciones o traumas.

De esta manera la Fundación podrá derivar al Ecoparque Mendoza los cóndores provenientes de rescates efectuados no solo en Mendoza sino en todo el país, para su rehabilitación. Una vez obtenida el alta del animal, en el marco del PCCA, se dispondrá su liberación.

“Lamentablemente hay gente que sigue usando veneno o plomo como cebos tóxicos para cuidar sus ganados de las amenazas de animales silvestres y terminan envenenando a estas maravillosas aves, pero hay un montón de gente dispuesta a hacer todo lo que se puede para sacarlos adelante y la verdad es que cada uno de ellos que se liberan es una bendición, es un sueño, es algo increíble”, manifestó por su parte el director del PCCA, Luis Jácome.