Por Carlos Quiroga

Tucumán, la tierra de la eterna primavera, se ha convertido para los productores de arándanos en un verdadero Jardín del Edén. Gracias a las bondades de su clima y a su estratégica ubicación geográfica consigue que la fruta madure entre septiembre y octubre, cuando el mercado internacional se encuentra completamente desabastecido. Ventaja insoslayable a la hora de conseguir mejores precios y que los productores locales han sabido capitalizar durante la presente campaña, batiendo su propio récord de exportación: 4.200 toneladas partieron en 60 vuelos rumbo a los Estados Unidos, Europa y Asia.
“Somos la única provincia del Hemisferio Sur que producimos arándanos para esa época -sostiene, orgulloso, el ingeniero Francisco Estrada, de la firma King Berry-. La ventaja que tenemos es que, al estar más al Norte, la floración ocurre antes y así, por esas cosas del destino, podemos aventajar a zonas productoras de arándanos por excelencia, como Entre Ríos e inclusive, al mismo Chile. Cuando ellos comienzan la campaña (diciembre), nosotros estamos terminando. Eso sí, siempre y cuando las heladas no nos jueguen una mala pasada.”
La producción de arándanos, que comenzó en el 2005 en forma lenta y experimental para diversificar el cultivo de la caña de azúcar, ya ocupa hoy 1.050 hectáreas del territorio provincial, y gracias a las buenas condiciones climáticas, este año se produjeron 7.200 toneladas de arándanos, de las cuales 4.200 estuvieron destinadas a exportación. En la Asociación de Productores de Arándanos de Tucumán reconocen que tuvieron un año bueno para el desarrollo de las plantas, que mostraron una brotación de gran calidad. Las heladas fuertes de este año se produjeron en pleno invierno, con lo que el impacto en la producción fue insignificante. El resto de las heladas fueron leves y de poca duración e intensidad, y no provocaron daños de consideración. La humedad ambiente de este año es mayor a la del año pasado; esto está ayudando a lograr buen tamaño de frutos y de calidad.
El cultivo de arándanos ocupa principalmente como tecnología la ferti-irrigación, con sistema de riesgo con goteo. Otra es el sistema de lucha contra heladas por riesgo por aspersión, que es un sistema bien costoso, pero bastante efectivo. “Desde el año 2007 no hacemos aplicaciones de insecticidas en el cultivo, el único problema que tenemos en ese campo es la hormiga. Sólo usamos fungicidas y la tendencia es utilizarlo cada vez menos. De hecho, los que utilizamos tratamos que no tengan residuos. Y la muestra, que estamos trabajando bien en ese sentido, son los análisis que realizamos antes de empezar la campaña, que nos dan como resultado una fruta sin ningún tipo de  plaguicidas”, sostienen desde la Asociación de Productores. 

Dificultades y costos. “El precio del arándano es muy difícil de dar, porque varía día a día y se mueve al compás de la oferta y la demanda. Hoy puede valer $10 y en dos días puede caer a $4. Lo que sí podemos decir es que durante las primeras semanas el precio es atractivo (agosto, septiembre), pero a partir de octubre comienza a caer rápidamente, hasta tal punto, que uno tiene que decidir si sigue o no cosechando. Hay que pensar que el 80% del costo de la producción del arándano es mano de obra y en los últimos años ese costo se viene incrementado en forma exponencial, lo que hace que año tras año tengamos menos ganancias”, responde el ingeniero Estrada respecto de la rentabilidad.
Pero más allá de las dificultades que se presentaron en la última zafra, desde el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán sostienen que la campaña superó largamente las expectativas que tenían previstas, porque por primera vez desde que se inició el cultivo en la provincia, se pudieron exportar 4.200 toneladas de arándanos, un 56%, a los Estados Unidos; un 8%, al Reino Unido; y el resto se repartió entre Europa y Asia.
“El alza en las exportaciones no sólo tuvo que ver con la buena producción en la provincia, sino también con la operatividad que conseguimos en el aeropuerto internacional Benjamín Matienzo de Tucumán, de donde salieron un total de 60 vuelos ( LAN, DHL y Tampsa) hacia los Estados Unidos, con conexiones con Europa y Asia -explica Fernando Martorell, encargado de Producción y Exportaciones-. Esto abrió nuevos mercados para Tucumán, que también fueron incentivados por la participación que tuvo la provincia y los productores en las ferias internacionales y las rondas de negocios.”
“Para el año que viene tenemos la expectativa de que la cantidad de vuelos aumenten, ya que estamos construyendo una cámara de frío, que tiene un costo de $7.000.000, financiada por el Ministerio de Agricultura de la Nación. Eso nos va a permitir preparar dos vuelos en forma conjunta, optimizando los tiempos de exportación y favoreciendo también a otros productores de la región, como Salta y Entre Ríos”, puntualiza Martorell. El anhelo, entonces, es esperar que las condiciones climáticas y los precios acompañen, para que Tucumán tenga una verdadera explosión de arándanos en el mundo para el 2012.