El repollo colorado es una herbácea bianual, con raíz pivotante medianamente profunda y numerosas raíces laterales, tallo erecto, corto, cilíndrico, hojas enteras impregnadas de pigmentos antociánicos que le dan coloración rojiza, de superficie lisa, cortamente pecioladas muy anchas con el borde ondulado y abrazadoras que se recubren formando una “cabeza” comestible, las hojas inferiores conforman generalmente una roseta. Las flores de color amarillento, pequeñas se encuentran reunidas en racimos. Los frutos son silicuas alargadas que contienen gran cantidad de semillas redondas de color marrón.

 

La especie que pertenece a la familia botánica de las Crucíferas es originaria de la cuenca del Mediterráneo desde Grecia hasta las costas del Mar del Norte europeo. Ya era conocida desde los remotos tiempos de los faraones en Egipto hace más de 4.000 años. En esas regiones se la cultivaba para consumo doméstico de las hojas crudas o cocidas. En la actualidad además de utilizarse para consumo fresco en ensaladas o cocida se la prepara en encurtidos. El repollo colorado o rojo (lombarda) es una variedad más pequeña y con mayor número de hojas por cabeza que las variedades de repollos verdes.

 

De sabor levemente picante y muy sensible al cambio de color de las hojas. Requiere climas templados cuya temperatura óptima de crecimiento se encuentra entre los 15°C y 20°C. Con 0°C detiene su crecimiento y con más de 25°C también. Soporta casi todo tipo de suelos siempre que presenten buen drenaje y se les provea la cantidad necesaria de agua. Sobre suelos arcillosos las plantas crecen lentamente pero aumenta su resistencia a las bajas temperaturas. El pH óptimo se encuentra entre 6 a 6,5 soportando salinidad moderada. Los mejores suelos son los que contienen altos tenores de materia orgánica con buena disponibilidad de nitrógeno.

 

Calendario. Se puede sembrar y cultivar durante casi todo el año menos en aquellas regiones donde las bajas temperaturas por debajo de cero grado dificultan el crecimiento de las plantas. La siembra se inicia en almácigos pues tiene una marcada resistencia al trasplante aunque se puede realizar la siembra directa. Con temperaturas en el rango de las óptimas las semillas germinan rápidamente y aproximadamente a las cuatro semanas se transplantan cuando han alcanzado entre 15 y 20 cm de altura. Si las temperaturas son más bajas se hace más lento el crecimiento prolongándose el momento del transplante hasta 2 o 3 meses luego de la siembra. Las plantitas se ordenan en surcos separados a 70 cm y distanciadas en las filas a 50 cm una de otras.

 

Una vez implantadas se riega tratando de mantener el suelo siempre húmedo y sin encharcar. Replantar si algunas plantas se han secado, carpir de modo de mantener el suelo libre de malezas y también, para permitir la infiltración del agua durante todo el cultivo. Se cosecha cuando las “cabezas” están firmes. Estas se cortan con un cuchillo bien afilado para evitar desgarre de tejidos junto con algunas hojas envolventes con el propósito de proteger las cabezas. Si los suelos son pobres en materia orgánica se enmiendan con estiércol de caballo antes de la siembra o del transplante y a los 2 meses se agrega un fertilizante nitrogenado.

 

La plaga más frecuente, comunes a todas las variedades de repollos y la que provoca mayores daños son los pulgones de las especies Brevicorine brassicae denominado comúnmente “pulgón de las coles” y Myzus persicae o “pulgón del duraznero”. Otra plaga frecuente es la “isoca de las coles” (Tatochila autodice). Estos insectos se controlan fácilmente con insecticidas caseros como el agua de nicotina mezclado con un poco de jabón de lavar o sino con piretroides como la Cipermetrina mezclado con aceite mineral.

 

Entre la enfermedades más agresivas se encuentra la denominada “hernia de las coles” causado por un hongo de la  especie Plasmodiophora brassicae. Otras enfermedades fúngicas son la “mancha de la hoja” causada por Alternaria brassicae, la “podredumbre blanda” causada por Erwinia carotovora y la “podredumbre” causada por Sclerotinia sp. También es atacada por una bacteriosis comúnmente denominada “podredumbre negra” causada por Xantomona campestris. Estas enfermedades se controlan con fungicidas y antibióticos específicos.