El icónico Tren a las Nubes invita a sumar a su habitual recorrido en las vias, un trayecto vial por caminos y rutas solitarias que permiten conocer de cerca la belleza de los valles, las yungas y la Puna salteña. Este nueva posibilidad de transitar en auto estos caminos se inicia en Salta y culmina en San Antonio de los Cobres, donde se puede tomar el tren que alcanza las nubes.

“El formato que tiene el tren está dando buenos resultados, seguiremos con este modelo para lograr que los visitantes lleguen a más comunidades para dinamizar las economías de esas zonas. Los turistas pueden disfrutar de los paisajes del recorrido y también tomar contacto con nuestra gente y conocer su cultura”, afirmó el ministro de Turismo, Cultura y Deporte de Salta, Juan Manuel Lavallén.

El recorrido vial que se propone hacer comienza en la estación Salta, allí los turistas en sus automóviles recorrerán Campo Quijano, Gobernador Solá, El Alfarcito, las quebradas de las Cuevas y del Toro y la llanura de Muñano, hasta San Antonio de los Cobres, localidad donde se aborda el tren para recorrer el tramo final hasta La Polvorilla.

El viaje es encantador, este trayecto terrestre atraviesa pueblos y paisajes increíbles, como la Quebrada de Yacoraite, un pequeño paraje de pocos habitantes, que permite acceder al Cerro De La Pollera, donde se tiene una visión privilegiada de la Cadena de los Amarillos, esta zona guarda un secreto arqueológico, aquí existen vestigios de una antigua ciudadela incaica.

El camino continúa hasta llegar a Alfarcito, un paraje a 2800 metros de altura, donde se desnuda la belleza de la artesanía salteña, su folklore y tradiciones ancestrales. Aquí la atracción son las caminatas por las pintorescas callejuelas del pueblo y la visita a una pequeña capilla, detenida en el tiempo.

El tramo vial culmina en Santa Rosa de Tastil, un poblado donde funciona el Museo del Sitio, que hace referencia al sitio arqueológico homónimo que forma parte del Camino del Inca. El destino final es San Antonio de los Cobres, donde arranca el viaje por el tren hasta llegar al viaducto La Polvorilla, el recorrido aquí deja conocer paisajes coloridos a casi 4000 metros de altura.

El Tres a las Nubes permite viajar en vagones de primera clase con asientos reclinables, calefacción. Tiene un sistema de audio y video que comenta las particularidades de los lugares por donde atraviesa el tren, para hacer más relajado el viaje cuenta con un coche bar, donde se puede comer algunas comidas típicas.