El Tren Patagónico es el último de los grandes trenes de nuestro país. Atraviesa todo el valle rionegrino de Viedma a Bariliche, cruzando por pequeñas estaciones y bellos rincones donde la soledad quedó atrapada hace cientos de años. Para fomentar la lectura, los que viajen en el servicio podrán disfrutar de libros de autores locales en una idea que combina viaje con cultura.

El proyecto se denomina “Palabras sobre rieles” y tiene como fin promover y revalorizar el patrimonio cultura de  la provincia. La propuesta es acercar textos de autores locales, como por ejemplo del consagrado periodista Rodolfo Walsh o el poeta Nito Fritz, también acercan a los viajeros leyendas e historias de toda la provincia.

“La iniciativa, que surgió desde el área de Extensión Literaria tomando como principal referente a Walsh (oriundo de Lamarque), es parte de un programa de promoción y difusión de artistas y autores rionegrinos. Éste es el inicio del proyecto, la intención es sostenerlo todo el año, no en todos los viajes pero sí una vez por mes sumando a nuevos autores -aclaró-. Tenemos material bibliográfico hasta mitad de año y si resulta bien, es decir que los usuarios se apropian del proyecto y le dan identidad, haremos un nuevo pedido para completar el año” detalló a la prensa Ariel Ávalos, Secretario de Cultura de Río Negro.

Los libros son entregados a los pasajeros cuando suben al tren, el recorrido y los sitios que visita el Tren Patagónico invitan a la lectura y a redescubrir viejas historias como la de la “Cueva del Diablo”, donde según se cuenta un joven llamado Bernabé Lucero hizo un pacto con el diablo en las Salinas del Gualicho.

“Nosotros estamos trabajando sobre el patrimonio cultural intangible y revalorizando la identidad de los rionegrinos con la idea de rescatar ese sentimiento patrimonial que despierta el Tren Patagónico en la provincia”, completa el funcionario. El Tren Patagónico cruza de cuajo la provincia, con una velocidad promedio de 60 kilómetros recorre 820 kilómetros. Cruza la Patagonia de oeste a este, los viajeros pueden disfrutar de estaciones olvidadas en el mapa, la meseta, los bosques y montañas y los cristalinos cauces de agua.