Por Leandro Vesco / Fotos: Secretaría de Turismo de Adolfo Alsina.

Las aguas termales del Lago Epecuén, famoso por sus aguas reparadoras, vuelven a atraer a miles turistas que llegan con la sensación de flotar y sentir los beneficios de las aguas que curan. El viernes lanzan la temporada 2015 de la declarada Capital Provincial del Turismo Termal.

El tema es promover las virtudes del agua del lago, que se climatizan en piletas de los hoteles de la ciudad. Carhué y sus aguas termales se posicionan como un destino insuperable para sacarse el estrés. Los baños termales de esta ciudad son únicas por sus efectos sedativos, regulatorios de nuestro sistema neurovegetativo.

En Carhué además se respira aire marítimo, allí la provincia de Buenos Aires entrega sus últimos metros de llanura. Pero la desesperación acá no corre. Hay buena gastronomía, tranquilidad y buenos atardeceres a orillas del lago. El pueblo conserva el encanto de nuestro interior profundo: autos y casas siempre con las puertas abiertas, las bicicletas sueltas. El ritmo lento.

VIRTUDES DE LAS AGUAS DEL LAGO

* En sus aguas el cuerpo humano flota sin trabajo muscular, un verdadero colchón hídrico salino permite este fenómeno.

* Sus aguas untuosas sulfatadas tienen efectos queratoplásticas y queratolíticas (recambia y regenera la piel).

* Atenuación de contracturas y espasmos musculares dolorosos.

* Inductoras del sueño.

* Efectos analgésicos y antiinflamatorios, ideales para tratamientos reumatológicos.

* Piroterapéuticas (terapia física con calor) Estimulación del termostato biológico del hipotálamo.

* Ideales para la terapéutica de rehabilitación en afecciones reumáticas, neurológicas, ortopédicas y traumatológicas.

* Efecto tónico reconstituyente.                   

 

Información: www.termasdecarhue.gov.ar