El zorzal blanco (Turdus amaurochalinus) es un habitante de casi toda la mitad norte del país, siendo relativamente común en las zonas arboladas de la región pampeana, y escaso en las zonas más urbanizadas. Fuera de nuestro país se lo encuentra en Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú. Poseedor de un melodioso canto, también se lo conoce con el nombre de zorzal chalchalero (de ahí el nombre del grupo folclórico de Salta) por alimentarse de los frutos del chal-chal, árbol presente en las selvas del Litoral y norte de la Argentina, aunque también puede comer insectos y otros invertebrados. Realiza un nido en forma de taza, construido con pajas, raíces y a veces barro, en el que deposita tres huevos verdes con pintas castañas y grises. Generalmente solitario, aunque en el invierno suele vérselo en pequeños grupos. Alcanza a medir unos 24,5 centímetros. El pico es fuerte y adecuado para cazar insectos. Las patas son robustas y algo largas, muy adaptadas para caminar en tierra. La mayoría de las especies vive en árboles y arbustos pero algunas lo hacen exclusivamente en tierra. En la familia existen grupos con grandes diferencias de costumbres y morfología. La mayoría de sus miembros tienden a vivir en la parte baja de los árboles, en terrenos húmedos cubiertos de bosques o en jardines de las ciudades.
 
Colaboran: Claudia D’Acunto – Aves Argentinas
Foto: Tasso Leventis
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