La fusión del trigo y el maíz, con la carne, el pollo, la papa, el tomate, los distintos fiambres, quesos y especies, dan como resultado la empanada. Crocantes, jugosas, y sabrosas, las empanadas son un clásico nacional, que ya se degustan en los paladares chinos de la mano de la cadena de delivery gastronómica El Noble, que apunta a conquistar los mercados internacionales con productos supercongelados que rescatan los valores nacionales con la empanada a la cabeza. La ventaja de contar con un gran potencial de alimentos cercanos a los puertos y con el agregado de la tecnología del congelado, El Noble se da el gusto de cruzar el Atlántico para llevar sus productos de alta calidad a los paladares más exigentes. “Podemos llegar a China porque somos la única empresa habilitada por la Unión Europea para exportar este tipo de productos, ya que la planta cuenta con los más altos estándares de seguridad”, dice Juan Roldán, jefe comercial de franquicias de la empresa. “Estamos en una etapa de crecimiento importante y no le vemos el techo. Apostamos fuertemente a esto gracias a la planta modelo con una capacidad de elaboración de 70 millones de empanadas por año. También estamos exportando a Uruguay, con dos locales, y a Paraguay”, agrega Enrique Vidal Bazterrica, gerente de Comercio Exterior de El Noble. Permanentemente se realizan controles en la planta del Senasa, que asegura que se cumplan con las normas HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).

EL PASO A PASO: La planta está ubicada en el Parque Industrial de Pacheco. Allí trabajan alrededor de 70 personas. La producción se realiza a través de un proceso totalmente automatizado. Todos los días, cientos de camiones descargan la materia prima con la que elaboran las empanadas. La fábrica se divide en dos sectores; el de masa, y el de relleno. Ambos se fusionan en la etapa final del proceso de elaboración. Después de descargar del camión las bolsas de harina de 50 kilos, se depositan en los filtros y luego se pasan por las amasadoras, se laminan y se forma un rollo de masa de tres milímetros y 20 kilos de peso. Cada uno de estos alcanza para unas 300 empanadas. Al mismo tiempo, en el sector de relleno, todos los ingredientes pasan por un riguroso control de higienización. Ya en la cocina, y de acuerdo a la receta seleccionada, se vuelcan todos los ingredientes en cuatro gigantes ollas que a través de un sistema manual, se programa la temperatura y el tiempo de cocción. Una vez finalizada la cocción, los ingredientes se mezclan en las bateas, y rápidamente se colocan en un enfriador eléctrico para que baje la temperatura de los productos y evite que se desarrollen bacterias.
La sala de máquinas para la elaboración de empanadas es limpia y ordenada. Anteriormente, la línea de producción estaba diseñada para elaborar hamburguesas. El armado de la empanada es sorprendente. La sencillez con la que trabajan las máquinas, requieren únicamente un superior en cada etapa. Se comienza con el armado del relleno en la masa, que luego se cierra, se sella el repulgue y se imprimen las letras que identifican los distintos sabores. El producto terminado pasa por un proceso de supercongelado y se colocan en una cámara con una temperatura de -22 grados y con una capacidad para 2 millones de empanadas.

RENTABILIDAD: Además de empanadas, en la planta se elaboran pizzetas, tartas, pastas, pastelitos, chipá, y helados. “Buscamos ampliar la oferta de productos. El objetivo es tener otros negocios como competencias, aunque nuestro fuerte sigue siendo la empanada”, dice Bazterrica. Por otro lado, la cadena cuenta con 60 franquicias en todo el país, 40 en Capital Federal y GBA, y 20 en el interior. El crecimiento de la empresa se debe a su modelo rentable de franquicias que supo desarrollar, con un franquiciado actual que se involucra en todas las operaciones de manejo y en las variables del negocio. “Estamos convencidos en el funcionamiento del sistema de franquicias. No se requiere ningún conocimiento previo, y la elaboración es muy simple. Sólo se debe respetar el manual de operaciones. Contamos con un capacitado equipo de supervisión. La única condición es que sea activo y se comprometa en el negocio”, comenta Roldán.