Por Matilde Moyano

La moringa es una planta arbustiva milenaria de la India, valorada por las propiedades antibacteriales y fúngicas de sus hojas, vainas y semillas, así como por su alto contenido nutricional.

“La utilización de la semilla de moringa para purificar agua es una costumbre utilizada desde hace muchos años por comunidades aborígenes del Amazonas. Yo quise llevar ese método natural a otros ámbitos”, expresó la emprendedora Vanesa Kunz (38), oriunda de Oberá, Misiones, zona donde “crece bien la moringa”. La venta de hojas de esta planta es muy común en las ferias de Misiones.

Vanesa, que estudió Diseño Industrial y trabaja de forma independiente en diseño e impresión 3D, llevó a ‘Ibi’ (que viene del tupí-guaraní y significa “tierra” o “buena tierra que se pisa”) al Concurso Nacional de Innovaciones INNOVAR 2019 una cápsula purificadora de agua a base de la semilla de Moringa, desarrollo que nació hace apenas unos meses, en mayo de 2019.

Se trata de un kit fácil de transportar. Una cápsula creada con plástico reciclado y biodegradable, que en su parte inferior puede contener hasta 15 gramos de moringa (previamente procesada), cantidad que tiene la capacidad de purificar hasta 25 litros de agua. Su tapita marca la medida necesaria para purificar 5 litros de agua.

Se coloca el agua y la moringa procesada en un recipiente y se deja decantar entre 1 y 6 horas. Luego hay que pasar el agua a otro recipiente para filtrarla con el paño extensible que acompaña el kit.

Como explicó la emprendedora, “la semilla de moringa tiene una capacidad defloculante y antibacterial”, por lo que este desarrollo está pensado “para utilizar en situación de riesgo o catastróficas en las que por ejemplo colapsa el sistema hídrico. También está destinado a campistas y exploradores, que pueden juntar agua de lluvia o de un arroyo”Vanesa aclara que si el agua es de arroyo y puede contener metales pesados, también se aconseja hervirla.

‘Ibi’ se encuentra actualmente en etapa de gestión de patente y de búsqueda de financiamiento. “La idea es ver el producto finalizado y comercializado. Empresas, ONGs y gobiernos podrían utilizar este kit para situaciones de emergencia“, concluyó la emprendedora misionera.

Fotos: Matilde Moyano