Un estudio del funcionamiento del cerebro humano entraña diversos desafíos a los investigadores que deben encara la ingeniería reversa para comprender sus funciones y, de esta forma, desarrollar las acciones más efectivas para el tratamiento de enfermedades como la depresión o el Alzheimer.

Debido a la complejidad de este tipo de estudios, un grupo de investigadores inició un proyecto que busca emular el funcionamiento del cerebro de la mosca de la fruta, conocido como Neurokernel. “Es un modelo que está dentro del alcance de las actuales herramientas tecnológicas, y con una actividad neuronal que puede ser analizada de forma experimental”, señalan los miembros de la iniciativa.

La mosca de la fruta cuenta con 100.000 neuronas (10^5), y los responsables del proyecto Neurokernel señalan que este insecto cuenta con un número de genes y proteínas comunes a los cerebros de los mamíferos. Es por eso que el estudio de esta especie permitirá comprender mejor el funcionamiento de estructuras más complejas.

Neurokernel es una plataforma abierta para crear modelos del cerebro de la mosca a nivel computacional de forma colaborativa, implementada en el lenguaje de programación Python y basada en múltiples unidades de procesamiento gráfico.