Después de 48 horas de trabajo intenso, consciente y sin descanso, un instituto de arte de Formosa ganó el premio que la Bienal de Resistencia entrega a los estudiantes que asumen el riesgo de tallar un tronco de Urunday a lo largo de dos jornada, trabajando día y noche de forma permanente.

Este año el tema fue la música. Sobre ese eje debieron hacer girar el concepto de trabajo los equipos de 16 institutos de arte de distintos puntos del país que llevaron sus sueños a Resistencia, donde desde el 12 de julio se lleva a cabo la Bienal de Escultura, un encuentro artístico internacional sin precedentes en el continente americano y con pocos acontecimiento mundiales que logren imitarlo.

Mientras por estas horas del viernes 18 de julio los escultores de 10 países le dan forma a sus obras para lo que será el premio principal, anoche, tras un día de intenso viento y bajo una llovizna pertinaz, los equipos de cada provincia debieron desafiar no sólo al tronco de urunday, sino también el clima, tras jornadas pasadas en las que el sol chaqueño quemó como una llama sobre el Domo del Centenario, el predio donde tiene lugar este hecho artístico impresionante.

Los jóvenes que compitieron en el Premio Desafío atravesaron distintos momentos: desde el tórrido calor a la llovizna que trajo bienestar, pero también una humedad que complicaba el movimiento de los equipos. En esa transición, trabajaron durante 48 horas continuadas los 16 equipos que representan 16  jurisdicciones del país: CABA y las provincias de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos,  Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.

El primer premio del Premio Desafío Hierros Líder recayó en el equipo que representa la provincia de Formosa. Se trata del Instituto Superior de Arte Oscar Albertazzi, la institución que por dos años ostentará el Premio Desafío. El equipo de trabajo estuvo integrado por los estudiantes Raúl Núñez, Gustavo Sanabria y Victorina Collins.

El jurado estuvo integrado por Darío Khler, Paulina Webb  y Armando Ramaglia quienes habían adelantado: “Tal es el nivel de esta edición que debimos ponernos rígidos; lamentablemente hay un solo ganador, pero muchas buenas obras dignas de merecer el premio”, consideraron tras la observación minuciosa de cada obra.

El Premio Desafío (adquisición) tuvo un valor de 10  mil pesos. El Trofeo Desafío -bronce en pequeño formato que replica la obra icónica de Resistencia, “Cuando cantaba el Iviqué” de la escultora chaqueña Mimo Eidman- quedará en poder de la escuela representada por el equipo ganador y será devuelto en la siguiente Bienal hasta la proclamación de los nuevos ganadores.

El acto de cierre y entrega de certificados y premio se realizó en el Domo del Centenario, que por estos días es el epicentro del arte escultor mundial, y contó con la participación de miembros de la Fundación Urunday –organizadora del evento-, el gobernador de la provincia, Juan Carlos Bacileff Ivanoff y el presidente del Instituto de Cultura, entre otras autoridades.

Los chicos de Formosa estaban felices porque fue un verdadero desafío  “domar” la madera chaqueña, bajo la consigna de representar la música. Pero tuvo como corolario de triunfo. Para todos.