El escritor rionegrino, Javier Bustelo de la Riva, comenzará a fines de marzo una travesía ecologista desde Ushuaia a Alaska a bordo de un Citroën 3CV modelo 1980. Piensa recolectar a lo largo de 30.000 kilómetros, testimonios, opiniones y la rúbrica de quienes respalden el proyecto de crear un “Eco Gobierno Global”.

Quiere sembrar conciencia y que el mundo decida establecer una autoridad ambientalista para “salvar el planeta” de la contaminación y la polución.

Su forma de financiamiento es a través de la venta de sus novelas “Lloro por tí Argentina”, “El Dios de la montaña” y “Chau-Chi, una bella historia de amor”.

Incorporó además “Una casa en el castaño” que relata la fantasía de niños preocupados por los eventos climáticos provocados por el calentamiento global.

Con las firmas de quienes respalden su iniciativa, buscará entregar en la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, su proyecto enriquecido a fin de que ese estamento discuta la designación de un “Eco Gobierno Global”.

Bustelo además quiere demostrar que un diminuto vehículo “cuando es portador de un gran sueño, difícilmente fracase”.

El ecologista logró en 2015 viajar a París para estar cerca de las discusiones de la última Cumbre de Cambio Climático COP 21. Llegó a la capital francesa tras cubrir un trayecto de 1.700 kilómetros desde España acompañando a una caravana de ciclistas durante 24 días. Pedaleó una bicicleta, ayudada por un motor eléctrico, a la que bautizó la “alfombra voladora” que portaba la bandera argentina y la leyenda Patagonia, cosechando aplausos a su paso.

En ese momento, el proyecto original “Eco Gobierno Global” fue entregado en la embajada argentina en París, y ahora está en poder de la Presidencia de la Comisión por el Cambio Climático.