Aquel niño, Mariano Uña Ramos, nacido en 1933, que muy joven partió de su Humahuaca natal, para seguir su destino, llevar los sonidos de los Andes, por todo el mundo, será recibido y acompañado por todo un pueblo, que le rendirá tributo esparciendo sus cenizas entre el viento y las montañas.

Con la colaboración de la Municipalidad de Humahuaca y el Diputado Nacional Dr. Mario Fiad, se ha organizado la recepción, posterior Misa de Exequias y caminata hasta la Peña Blanca, un hermoso cerro situado cruzando el Río Grande, donde serán esparcidas sus cenizas.

Uña Ramos residió los últimos 40 años en París, desde donde viajaba permanentemente por trabajo a todo el mundo. Su viuda Elizabeth Rochlin recordó que su deseo tras morir era: irse al viento, a la montaña, “para encontrar mi eco”.

Para este homenaje arribarán desde Francia su hijo Jonathan y su hija Beatriz que reside en Buenos Aires, así como su entrañable amiga Sandra Ceballos. Además lo esperan su hermana Rosa y toda la familia Ramos de Humahuaca.

La Misa de Exequias será el domingo 1 de marzo en la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, donde fue monaguillo de niño. Comenzará a las 10.30 cuando los músicos andinos interpretarán sus canciones para la despedida final en Peña Blanca.

Allí se leerán la declaración de Ciudadano Ilustre post mortem y sus poemas preferidos: La Puna al son de las cajas, de Domingo Zerpa, y El Aleph, de Borges, en La Escritura que evocaba su Oda a Borges, se dirán las palabras de despedida y serán esparcidas sus cenizas. Ramos murió en mayo del año pasado en la ciudad luz.