Usando métodos ancestrales las esquilas comunitarias de vicuñas en la puna jujeña se han convertido en un fuerte ingreso para la economía familiar de las nueve comunidades que trabajan en esto. Siguiendo un plan de manejo sustentable, mediante las esquilas, que no producen daño al animal, logran obtener excelentes fibras que son exportadas a Europa con un valor que alcanza los 380 dólares el kilo.

Heredamos de nuestros antepasados todas estas actividades y los pobladores andinos la vivimos con mucha intensidad, nos sentimos identificados con los chakus y con nuestras vicuñas”, comentó a la prensa Alejandra Castro, miembro de la comunidad Kolla y referente del departamento de Yavi ante el Consejo de Participación Indígena Nacional. Los Chakus se denomina a la actividad que consiste en el arreo, captura, esquina y liberación de las vicuñas. Se trata de una ceremonia ancestral.

“Los pobladores le dan mucho valor a la vicuña, hay un vínculo que se está fortaleciendo a través del reconocimiento a la Pachamama que le dispensó un recurso y ellos saben que tienen que aprovecharlo”, explicó el secretario de Biodiversidad de Jujuy Javier Gronda. En todo el proceso, el camélido no sufre jamas daño alguno. El primer chaku de este año se hizo en el pueblo de Quirquinchos, donde se esquiló un total de 14.740 kilos de lana. “Esto se ha convertido en un importante ingreso para la economía familiar. También sirve para tener un control sanitario del animal”

Se calcula que se realizarán 25 chakus más hasta fin de año. “Todo se realiza en un día, a la mañana es la captura y a la tarde se esquila pero para que la comunidad pueda realizar el chaku hay un acompañamiento de dos años donde participan técnicos del INTA y de Agricultura Familiar, además del gobierno provincial que ejecuta el plan”, explicó Gronda. Las propias comunidades son dueñas de las vicuñas que se esquilan. La lana es vendida sin intermediarios, lo que convierte a este programa en único en latinoamérica.

La producción es vendida a una acopiadora en Chubut quien la exporta a Europa, principalmente a Italia donde la lana de vicuña se usa en el diseño de indumentaria.