La población de lobos marinos de un solo pelo que habitan la costa centro y norte de la Patagonia disminuyó en un siglo el 60%, según un completo informe de la revista especializada “ScientificReport”, las causas de este fenómeno se pueden explicar en la caza comercial, la industria pesquera que ha los ha dejado sin alimentos y las capturas accidentes de esta última.

La caza comercial, hoy ya dejada de lado, fue muy fuerte en la década del 30 al 50 del siglo pasado. La sobre explotación pesquera en el Mar Argentino es otro de los factores que ha producido la baja en la población de este animal característico de nuestro litoral marino.

Consultado por el informe publicado por el medio norteamericano, el investigador del Centro Para el Estudio de los Sistemas Marinos, Enrique Crespo, manifestó para el diario La Jornada que luego de haber “explorado los datos del pasado, posibilita proyectar a futuro en qué medida pueden resultar afectadas las poblaciones de lobos marinos bajo diferentes escenarios, de esta forma lo que estamos evaluando son las respuestas a nivel poblacional frente a las intervenciones humanas” El Centro cuenta con una importante base de datos e investigaciones que, según Crespo, es la más grande de sudamérica para poder determinar la realidad de los habitantes de las costas. “Toda la información recopilada  se encuentra disponible y es de acceso abierto para que, por ejemplo, sea utilizada por las autoridades de aplicación nacionales o provinciales para generar medidas de manejo, definir áreas protegidas o reglamentaciones para la pesca que apunten a disminuir la mortalidad incidental”, detalló María Alejandra Romero, investigadora del Conicet.

“Si consideramos que la cantidad de alimento disponible para los lobos marinos, en el presente, es mucho menor que a principio del siglo XX debido al gran incremento de las actividades pesqueras a partir de la década del 80, estos resultados permiten suponer que el número total de individuos no alcanzará nunca el tamaño poblacional original sino que se estabilizará en un número menor”, sostiene Crespo.

Para el investigador es fundamental revertir esta realidad que padecen los lobos marinos de un solo pelo. “Estamos comenzando a explorar nuevos modelos que consideren la disponibilidad de alimento, peces, moluscos, crustáceos, porque este dato incide directamente en el tamaño de la población de los lobos marinos de un pelo” El hombre, como siempre, deja una huella determinante en el medio ambiente. Un siglo de presencia humana estable en la Patagonia ha sido letal para la población de lobos marinos.