Atendiendo un llamado del gobierno nacional para producir más energía, la empresa australiana Delmo Group acudió rápidamente cuando vio el negocio y compró los derechos para explotar gas de carbón en un área de 600.000 hectáreas de la provincia de Buenos Aires conocida como Cuenca de Claromecó.

Según la empresa, para obtener el gas usaran técnicas no contaminantes, pero un grupo de concejales de la Cuenca preocupados por la posibilidad de que no existan controles y atendiendo a los antecedentes sobre la metería en nuestro país aseguran que la empresa usará métodos que “en otros países se han dejado de usar por contaminantes”, comenta Ignacio Zavaleta, miembro del grupo de concejales.

La Cuenca de Claromecó comprende la superficie de 15 municipios bonaerenses, incluye a Laprida, San Cayetano, General La Madrid, Tres Arroyos, Tornquist, Coronel Suárez, Saavedra, Coronel Pringues, Monte Hermoso, Gonzalez Chaves, Coronel Dorrego, Benito Juárez, Tandil, Bahía Blanca, Coronel Rosales y todo el sistema de la Ventania.

La explotación ya es un hecho, a juzgar por el web site de la empresa. Le da prioridad a este proyecto. Para llevar adelante la explotación necesitarán instalar una planta que genere 300 MW con posiblidad de aumentarla a 1000MW, en ningún momento se dice dónde levantarán dicha planta que supone una mega construcción.

Ignacio Zavaleta, amplía: “Ya es un hecho el proyecto de exploración y explotación de gas de carbón en una amplia zona de la Cuenca. Me permito desconfiar del discurso de la empresa acerca de que no usaran métodos contaminantes”

Para asegurar que el subsuelo que ahora pertence a capitales australianos no sea víctima del fracking, 9 de estos municipios ya aprobaron ordenanzas que prohiben esta ténica de extracción de gas.

Este viernes en el Centro Vasco de Laprida se llevará a cabo una tercera audiencia con la Asamblea de Concejales de la Cuenca Claromecó, donde se plantearán las próximas acciones a seguir, fundamentalmente saber cómo se originó el trámite de cesión de tamaña extensión de tierras a una empresa australiana sin la consulta correspondiente.

“Lo que queremos es una Ley en la Provincia que prohíba estas prácticas extractivistas que son nocivas para el medio ambiente, la salud, las reservas de agua y demás. Por eso, a los legisladores que nos acompañen a la Audiencia, les haremos firmar un compromiso en este sentido, porque ha llegado el momento de las definiciones, no se puede seguir en este estado de inconsistencia y de riesgo de que estas prácticas se lleven a cabo”, manifestó Zavaleta.

Sin que nadie lo supiera, una importante porción del subsuelo bonaerense, es australiana.