Por Leandro Vesco – Fuente: Revista Magna

Fiel a su filosofía de vincular arte y cultura, Fernet Branca entregó los premios de la séptima edición del Concurso de Afiches “Arte Único” el 17 de noviembre en el  Palais de Glace. La ceremonia de premiación contó con la destacada presencia del Conde Niccolo Branca, quien disfruto de la velada y remarcó que “el arte como forma natural de expresión es parte del espíritu creador de Branca. La interpretación del artista nos hace reflexionar y  entender las distintas maneras de ver a nuestra marca. Es bajo esta óptica que nuestra colección resulta única e irrepetible gracias a la sumatoria de miradas. Esta situación se hace tangible a través del programa Arte Único donde miles de jóvenes presentan sus únicas visiones a través de sus afiches.”

En el evento se presentaron las 25 obras finalistas conformadas por las tres ganadoras, las menciones y las seleccionadas que formarán parte de la Muestra 2015. En este contexto, Fernet Branca celebró los siete años ininterrumpidos de Arte Único, la gran cantidad de jóvenes que participaron del concurso -superando las 1500 inscripciones- y su consolidación en el mundo del arte ya no sólo como un concurso de afiches sino como una oportunidad única de reconocimiento para los artistas nóveles del país.

El primer premio fue otorgado a Guillermo Zapiola, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires;  el segundo lo recibió Marino Nicolás Di Iorio, también de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y el tercero fue para Gastón Rodríguez, oriundo de la ciudad de Santa Fe. Los ganadores fueron premiados con $ 20.000, $ 14.000 y $ 8.000, respectivamente. Además, Fernet Branca premió a los participantes que recibieron menciones con una beca de estudio por $3.000 para realizar cursos, talleres o capacitaciones relacionadas al arte y al diseño en cualquier institución educativa del país, con total libertad de elección tanto de la actividad a realizar como del lugar.

El Fernet se ha convertido en una de las bebidas más populares de nuestro país, sobre su origen hay muchas historias, pero la que tendría más veracidad la cerca a la Lombardia, Italia, allí el farmacéutico Bernardino Branca y a su colaborador, un doctor sueco de apellido Fernet, habrían inventado este brebaje inmortal. La bebida fue traída a la Argentina por los inmigrantes italianos, que la consumían al fin de las comidas, como digestivo. Aperitivo o medicina, en ambas versiones el Fernet se ha introducido en lo más profundo de nuestra mesa y ahora también quiere ser referente en el arte. Recurso humano le sobra.