Otra vez vuelven al recuerdo de los formoseños los fantasmas de la inundación que dejó bajo agua a la capital de la provincia en 1983. Porque la sostenida crecida del río Paraguay se sumó al desborde del Pilcomayo. Por eso es que desde la zona ribereña del río Paraguay hasta la desembocadura del río Bermejo fue declarada el sábado 28 de junio como zona de emergencia. Así lo decretó el mandatario provincial, Gildo Insfrán.

Toda la Cuenca del Plata viene cargada de agua desde las lluvias de comienzos de mes en Brasil. Primero le tocó al río Iguazú y luego a los ríos interiores de Misiones. Después creció el Paraná y afectó a Chaco y Corrientes. A esta crecida se suma ahora Formosa, a pesar de que el ministro de Gobierno de la provincia, Jorge Abel González, había dicho la semana pasada que el río Paraguay “seguirá creciendo unos días más, pero no es para alarmarse”. Lamentablemente, le falló el pronóstico al funcionario.

Las importantes lluvias afectaron a gran parte de la región noreste del país. En la formoseña Clorinda cayeron 170 milímetros en pocas horas, y sumados, los últimos días alcanzan los 400 milímetros. Eso provocó 10 mil evacuados y la muerte de tres personas. El intendente de Clorinda, Manuel Celauro, señaló que la mitad de los evacuados viven a la vera del río.

Durante la crecida, un sereno de la Aduana murió al darse vuelta la canoa en la que se trasladaba junto con su esposa, en las inmediaciones del Puerto Pilcomayo. Un empleado de la empresa hídrica REFSA-Agua, identificado como Tomás Ramos, de 49 años, falleció al sufrir un ACV mientras asistía a los damnificados por la emergencia, mientras el tercer fallecido habría sufrido una electrucución.

En la ciudad de Formosa hay 495 familias reubicadas, 59 familias que se evacuaron al Regimiento 29 en forma transitoria y 110 familias autoevacuadas. “En el puerto de Formosa, el río se encuentra a una altura de 8,51 metros. Es importante destacar que en los puertos brasileros de Mortiño, paraguayos de Bahía Negra, Concepción, están en una línea de bajante, lograron su estabilización. El único puerto que permanece en crecida, aparte de Asunción, es el de Rosario, aguas arriba. Todo esto está siendo afectado por la cantidad de agua de lluvia, en estos días”, informó el gobierno formoseño.

En tanto, más de 350 familias debieron ser evacuadas en Misiones, donde quedaron cerrados los pasos fronterizos de Alba Posse, San Javier y Panambí, y se produjo un derrumbe en el Cerro Mbororé, mientras en Chaco el número oficial de evacuados ascendía a 1.180. La buena noticia es que el régimen del río Paraná está en bajante en Paso de la Patria y en la ciudad de Corrientes, lo cual permite un escurrimiento mucho más rápido del Paraguay.